EL MÉTODO MÁS EFECTIVO

Cómo reajustar el horario de sueño a la vuelta de las vacaciones

Volver a dormir bien no consiste en cambiar el horario de un día para otro, sino en darle tiempo al cuerpo para adaptarse de forma progresiva.

¿Sigues intentando dormirte temprano de golpe para volver a la maldita rutina? Estás cometiendo un error enorme y muy común.

Acostarte dos horas antes solo hará que des vueltas en la cama y te frustres. Tu cuerpo simplemente sufre lo que se llama jet lag social por culpa de las vacaciones.

Pero existe un método exacto de cinco pasos para arreglarlo de raíz. Primero, fija bien tu hora. Adelanta tu alarma diaria solamente entre quince y veinte minutos cada día hasta llegar al objetivo.

Segundo, necesitas luz natural inmediata. Abre las cortinas nada más despertar o sal rápido al aire libre. Tercero, adelanta también tus rutinas de noche. Mueve tu hora de cenar y de ducharte en el mismo sentido que tu alarma.

Cuarto, apaga ya el móvil. Reduce la luz de las pantallas intensas durante la última hora antes de dormir.

Quinto y vital, totalmente prohibido compensar. Si estás cansado, no alargues jamás la mañana metido en la cama. Y si necesitas una siesta, que sea muy breve y nunca al final de la tarde.

La clave de este proceso está precisamente en evitar los cambios bruscos. Después de varios días con horarios diferentes, es normal que el cuerpo no responda inmediatamente a una nueva hora de acostarse. Por eso, pequeñas modificaciones mantenidas de forma constante pueden resultar más llevaderas que intentar recuperar toda la rutina en una sola noche.

También es importante entender que recuperar el horario no depende únicamente de la hora a la que nos metemos en la cama. Lo que hacemos desde que nos levantamos, la exposición a la luz y las actividades que repetimos durante la tarde y la noche forman parte de ese mismo patrón. Convertir estos cambios en una rutina puede ayudar a que el regreso a los horarios habituales sea mucho menos frustrante.

Inicia este plan varios días antes de volver a la rutina. Así no lo pasarás mal. Sigue estos consejos basados en tu reloj biológico. Recuperarás tu energía sin ningún esfuerzo extra.