SEGÚN UNA INVESTIGACIÓN

¿Cuántos años crees que vivirás? Nuestra percepción podría acercarse más a la realidad de lo que pensamos

Si alguien te preguntara ahora mismo cuántos años crees que vas a vivir, probablemente darías una cifra aproximada. Pero, ¿hasta qué punto acertamos?

Las manos de una persona mayor Pixabay

¿Alguna vez te has preguntado cuántos años vivirás? Aunque pueda parecer imposible saberlo, un estudio realizado en Japón sugiere que nuestra percepción sobre nuestra propia longevidad podría ser más precisa de lo que pensamos.

Los investigadores siguieron durante 28 años a 2.054 personas de 60 años o más, a las que en 1996 preguntaron qué edad esperaban alcanzar. Al comparar sus respuestas con la edad a la que finalmente fallecieron, descubrieron que el 59% vivió más tiempo del que había previsto.

Además, quienes esperaban vivir más años generalmente acabaron teniendo una mayor longevidad. Sin embargo, esto no significa que pensar en vivir más haga que vivamos más. El estudio todavía no ha sido revisado por otros científicos y, al ser observacional, no puede demostrar una relación de causa y efecto.

Los investigadores creen que las personas pueden utilizar, de forma consciente o inconsciente, información sobre su salud, sus hábitos o sus antecedentes familiares para calcular cuánto tiempo creen que vivirán. De hecho, las mujeres y las personas con más años de educación fueron más propensas a vivir más de lo que habían estimado, mientras que quienes tenían peor salud tendían a quedarse más cerca o por debajo de sus previsiones.

Uno de los datos más curiosos es que muchos participantes situaron su esperanza de vida en los 80 años, una cifra que coincidía aproximadamente con la esperanza de vida media de Japón en aquella época.

Los autores señalan que conocer mejor la esperanza de vida que queda, teniendo en cuenta factores como la edad y el sexo, podría ser útil para planificar la jubilación y las finanzas personales. Aun así, el trabajo tiene limitaciones importantes: solo estudió a personas mayores de Japón y sus expectativas se recogieron una única vez.

En definitiva, parece que nuestras propias estimaciones pueden contener pistas sobre nuestra longevidad, pero todavía estamos lejos de poder predecir cuánto va a vivir una persona.