SE REPRODUCE MIENTRAS DUERMES
Demodex folliculorum: el ácaro que vive en tu cara y está fusionándose contigo
Un estudio revela que estos ácaros han reducido tanto su genoma que dependen casi por completo del cuerpo humano para sobrevivir.
Aunque la mayoría de las personas no lo sabe, en la piel del rostro viven unos diminutos ácaros llamados Demodex folliculorum. Estos organismos microscópicos habitan en los folículos pilosos y un estudio publicado en la revista Molecular Biology and Evolution ha descubierto que dependen tanto del cuerpo humano que están perdiendo parte de su material genético.
Durante el día permanecen ocultos dentro de los poros y, cuando cae la noche, salen lentamente a la superficie para aparearse antes de regresar a los folículos, donde completan un ciclo de vida de apenas tres semanas.
Los investigadores comprobaron que estos ácaros han reducido su genoma al mínimo imprescindible para sobrevivir. Según explicó la bióloga Alejandra Perotti, de la Universidad de Reading, la vida protegida dentro de los poros ha provocado una reorganización de sus genes y una simplificación extrema de su cuerpo.
Esa adaptación también explica por qué solo salen de noche: han perdido genes relacionados con la protección frente a la radiación ultravioleta y ni siquiera producen melatonina, por lo que aprovechan la que genera la piel humana al anochecer para sincronizar su actividad.
Sus órganos sexuales están situados en la parte delantera del cuerpo, lo que obliga a los machos a colocarse debajo de las hembras durante el apareamiento, un proceso que ocurre mientras dormimos.
Además, estos ácaros sí tienen ano, por lo que no acumulan desechos hasta morir, como se pensaba. De hecho, los científicos creen que su presencia podría ser incluso beneficiosa, ya que podrían ayudar a mantener limpios los poros alimentándose del sebo y de células muertas de la piel.
Aunque todavía queda mucho por investigar, los autores consideran que Demodex folliculorum podría haberse convertido en uno de los ejemplos más claros de una especie que está evolucionando para depender casi por completo del ser humano.