POR UN VERANO SEGURO

Golpes de calor, picaduras o ahogamientos: guía de primeros auxilios para este verano

Los expertos recuerdan cómo actuar ante algunos de los incidentes más habituales del verano.

Interior de botiquín de primeros auxilios Unsplash

El verano hace que pasemos más tiempo al aire libre, pero también aumenta el riesgo de sufrir golpes de calor, picaduras, quemaduras, cortes o incluso ahogamientos. Conocer unas nociones básicas de primeros auxilios puede ayudar a actuar con rapidez mientras llega la asistencia sanitaria y evitar que una situación se complique.

Golpe de calor

Las altas temperaturas, la deshidratación o el ejercicio intenso pueden desencadenar un golpe de calor, una de las emergencias más graves del verano. Los síntomas incluyen mareos, dolor de cabeza, confusión, náuseas, respiración acelerada e incluso pérdida de conocimiento.

Ante un posible golpe de calor, los expertos recomiendan trasladar a la persona a un lugar fresco y ventilado, retirarle el exceso de ropa, aplicar paños húmedos o hielo en cuello, ingles y axilas y elevar ligeramente las piernas. Si la situación no mejora o hay alteración del estado de conciencia, es imprescindible llamar al 112.

Picaduras

En verano también aumentan las picaduras de mosquitos, avispas, abejas y medusas.

  • Mosquitos: lavar la zona con agua y jabón y aplicar frío para aliviar el picor.
  • Abejas: retirar el aguijón con unas pinzas sin apretar la piel.
  • Avispas: aplicar frío local para reducir la inflamación.
  • Medusas: aclarar la zona con agua de mar y retirar los restos de tentáculos con unas pinzas o un objeto rígido. Nunca utilizar agua dulce, amoniaco ni frotar la piel.

Si aparece dificultad para respirar, inflamación de labios o lengua, mareos o una reacción alérgica intensa, hay que buscar atención médica urgente.

Ahogamientos

En caso de ahogamiento, lo primero es sacar a la víctima del agua de forma segura y avisar inmediatamente al 112. Los especialistas recuerdan que no se debe intentar expulsar el agua de los pulmones, ya que esa maniobra no funciona y puede empeorar la situación.

Si la persona no respira, hay que iniciar la reanimación cardiopulmonar (RCP) mientras llegan los servicios de emergencia.

Cortes, torceduras y quemaduras

Los cortes pequeños deben lavarse con agua y jabón y cubrirse con una gasa limpia. Si la herida sangra abundantemente, hay que presionar directamente sobre ella y acudir a un centro sanitario.

En caso de esguinces o torceduras leves, lo recomendable es inmovilizar la articulación, aplicar frío y mantener la extremidad elevada. Si existe deformidad o dolor intenso, conviene buscar atención médica.

Las quemaduras deben enfriarse bajo agua corriente durante unos 10 o 15 minutos y cubrirse posteriormente con un apósito limpio, evitando aplicar cremas, pomadas o remedios caseros.

Muchos de estos accidentes pueden evitarse con medidas sencillas como protegerse del sol, mantenerse bien hidratado, usar calzado adecuado en actividades al aire libre, respetar las normas de seguridad en playas y piscinas y vigilar siempre a los menores cuando estén cerca del agua.