DESIGUALDADES SANITARIAS
Vivir junto al mar no siempre es más saludable: un estudio encuentra efectos negativos en la mediana edad
Las personas que permanecen o se mudan a zonas costeras desfavorecidas presentan más probabilidades de sufrir varias enfermedades crónicas, según una investigación británica.
Vivir cerca del mar suele asociarse con una menor contaminación, más actividad física y menos estrés. Sin embargo, estos beneficios no siempre se traducen en una mejor salud, especialmente en comunidades costeras con dificultades económicas y pocos servicios.
Investigadores del University College London han analizado la evolución de 28.374 personas nacidas en Inglaterra y Gales en 1958 y 1970. Los participantes fueron seguidos desde el nacimiento hasta los 55 y 46 años, respectivamente.
El equipo estudió si habían vivido en la costa y la aparición de problemas como asma, diabetes, hipertensión, cáncer, depresión, enfermedades cardiacas o dolores de espalda.
Entre los participantes nacidos en 1958, quienes permanecieron o se trasladaron a una zona costera presentaron al menos un 20% más de probabilidades de sufrir varias enfermedades crónicas que aquellos que abandonaron estos lugares entre los 16 y los 42 años.
No obstante, los investigadores aclaran que el mar no es la causa directa. La relación se explica principalmente por la mayor precariedad económica de algunas localidades costeras y por los movimientos de población.
El declive de actividades como la pesca y el turismo, las escasas oportunidades laborales y las dificultades para acceder al transporte, la educación o la sanidad podrían contribuir a estas desigualdades.