RELACIONES PARASOCIALES
¿Por qué la boda de Taylor Swift nos importa tanto? La ciencia tiene la respuesta
Según la psicología, hay ocasiones en las que nuestro cerebro procesa a personajes públicos de una forma similar a como lo hace con alguien de nuestro entorno.
Faltan solo unas horas para que Taylor Swift y Trvis Kelce se den el 'sí, quiero' en Nueva York. Cientos de personas están pendientes y seguirán el enlace en directo pero, ¿por qué tanto interés en la boda de una persona a la que nunca hemos conocido? La psicología tiene una explicación.
Tal y como revela el medio ScienceAlert, los expertos lo llaman relaciones parasociales, un tipo de vínculo emocional que establecemos con personajes públicos a través de la música, el cine, las redes sociales o la televisión. Aunque la relación no es mutua, nuestro cerebro procesa a esas personas de una forma similar a como lo hace con alguien de nuestro entorno.
Según Bradley Bond, investigador de psicología, las investigaciones muestran que solemos experimentar respuestas emocionales parecidas hacia las figuras mediáticas que hacia las personas que conocemos, aunque con una intensidad menor.
Por eso, cuando una celebridad vive un momento importante muchas personas sienten alegría, emoción o incluso nerviosismo.
En el caso de Taylor Swift, ese vínculo puede ser todavía más intenso. Según la psicóloga Lindsey Conlin Maxwell, de la Universidad del Sur de Mississippi, sus seguidores llevan casi dos décadas acompañándola a través de sus canciones, lo que ha reforzado esa sensación de cercanía. "Sentimos que la conocemos y que hemos vivido con ella sus altibajos emocionales", explica.
La ciencia también ha observado este fenómeno en el cerebro. Un estudio publicado en The Journal of Neuroscience reveló que las celebridades ocupan un espacio propio en nuestras redes neuronales. No son procesadas igual que un familiar o un amigo cercano, pero tampoco como un completo desconocido.
Eso sí, los especialistas recuerdan que estas relaciones no son necesariamente negativas. De hecho, diversos estudios apuntan a que pueden aportar bienestar emocional o ayudar a combatir la soledad. Solo se convierten en un problema cuando sustituyen a las relaciones personales reales o interfieren en la vida cotidiana.