NO ES UNA PANDEMIA

¿Qué está pasando con el ébola? La OMS activa la máxima alerta internacional

La preocupación es que no hay vacunas ni tratamientos aprobados específicamente para esta variante, llamada Bundibugyo.

La alarma ha vuelto a encenderse alrededor del ébola. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional, su nivel más alto de coordinación sanitaria, tras un brote detectado en la República Democrática del Congo y casos vinculados en Uganda. Aun así, el organismo insiste en que no se trata de una pandemia ni de una situación comparable a la COVID-19.

El foco principal se encuentra en la provincia de Ituri, en el noreste congoleño, donde las autoridades investigan cientos de infecciones sospechosas y decenas de fallecimientos. Uganda ha confirmado además varios casos importados relacionados con personas que habían viajado desde Congo, lo que ha elevado la preocupación por un posible aumento de contagios transfronterizos.

Lo que más preocupa a los expertos es que el brote está causado por la variante Bundibugyo, una cepa poco frecuente del virus del ébola para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados, a diferencia de otros tipos del virus mejor conocidos. La OMS considera que esta falta de herramientas, unida a las dificultades para rastrear contactos en zonas con conflicto e infraestructuras sanitarias limitadas, complica la contención.

El ébola es una enfermedad vírica grave que afecta a múltiples órganos y puede desencadenar una respuesta inflamatoria extrema en el organismo. Los primeros síntomas suelen parecerse a los de una gripe fuerte (fiebre alta, cansancio intenso, dolor muscular, dolor de cabeza o irritación de garganta), pero en pocos días pueden aparecer vómitos, diarrea, dolor abdominal y signos de afectación del hígado y los riñones. En los casos más graves, el virus altera la coagulación y daña los vasos sanguíneos, provocando hemorragias internas o externas, aunque este síntoma no aparece siempre ni suele ser el primero.

Aun así, los especialistas piden evitar alarmismos. El ébola no se transmite por el aire, sino por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o materiales contaminados, lo que hace que su expansión sea muy distinta a la de virus respiratorios. El riesgo para Europa sigue considerándose muy bajo, aunque las autoridades sanitarias mantienen una vigilancia reforzada.

TecnoXplora» CienciaXplora