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PULSERAS PERSONALIZADAS
Así puedes cambiar la correa a tu nueva Fitbit Air, y darle un toque más personal.
Uno de los factores determinantes a la hora de elegir un dispositivo o gadget son las opciones de personalización que nos ofrecen. Algo que también se aplica al mercado de los wearables. Y en el caso de la nueva Fitbit Air era algo que preocupaba a sus usuarios. Aunque para ellos Google ha tomado cartas en el asunto, abriendo las puertas a la creatividad de la comunidad de diseñadores y fabricantes. A continuación, te contamos cómo.
La característica más destacable de esta pulsera, en lo que a diseño respecta, es la ausencia de pantalla. Es por ello que esta queda integrada en la correa. Por lo que cambiar o sustituir esta para darle un toque más personal es algo que valoran sus usuarios. Para aquellos que quieran transmitir sus gustos y preferencias personales, estas están de suerte, ya que la compañía ha publicado una guía detallada y los planos CAD y 2D oficiales con los que podremos crear nuestros prototipos de forma exacta a la original.
Aunque nos parezca sencillo, crear una pulsera a la medida de un monitor de salud avanzado como este no lo es, por lo que todos aquellos interesados en conseguirlo tendrán que ceñirse a las directrices establecidas por el fabricante, las cuales, además de ser muy estrictas, se dividen en diferentes áreas fundamentales.
La principal función de este dispositivo es el seguimiento continuo de la salud. Por lo que, a la hora de fabricar la pulsera, debemos respetar la ubicación del sensor. Los cuales se encuentran en la base, permaneciendo libres de obstrucciones; este es el caso de lectores ópticos de frecuencia cardíaca y SpO2. Por lo que debemos mantener una presión constante sobre la piel, lo cual debemos seguir al pie de la letra. La recomendación técnica es diseñar la correa para que aplique una presión mínima de 35 mmHg (0,68 psi).
En la creación se debe respetar la tolerancia de acoplamiento al milímetro. El objetivo es que la cápsula no se desprenda accidentalmente durante rutinas de ejercicio vigorosas, pero manteniendo la flexibilidad necesaria para que el usuario pueda insertarla y retirarla fácilmente cuando quiera cambiar de look. El rastreador se integra a la correa mediante un cuidadoso mecanismo de inserción que funciona por tensión. Por lo que, si seguimos las indicaciones, conseguiremos un ajuste y acoplamiento milimétricos.
Todo componente debe ser suave y seguro para el contacto prolongado con la piel. Google exige evitar irritantes comunes como el látex natural o los adhesivos mal curados, y obliga a cumplir con su Especificación de Sustancias Restringidas. Entre los que se encuentran elementos como el berilio, halógenos, PVC y ftalatos. Además, los productos deben cumplir normativas internacionales (RoHS y REACH), limitar las tasas de lixiviación de níquel a menos de 0,28 μg/cm 2/semana y abstenerse del uso de sustancias PFAS en cueros y textiles.
En lo que respecta al uso de marca, no pueden usar las palabras "Google" o "Fitbit Air" en el nombre oficial del producto, debiendo usar frases referenciales como "compatible con". Sobre todo, aquellos que estén pensando hacer un uso comercial de estas. Los diseños deben tener una identidad propia y sin imitar a las oficiales.