SEGÚN UN ESTUDIO

Las tasas de obesidad se ralentizan en países de ingresos altos, pero se aceleran en el resto

Un análisis a gran escala de datos de 232 millones de personas en 200 territorios muestra que algunos países de ingresos altos han conseguido frenar el aumento de obesidad, especialmente en niños y adolescentes, pero se acelera en regiones de bajos ingresos. En España, las tasas se estabilizan, aunque las infantiles son significativamente superiores las de otros países.

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Las tasas de obesidad han crecido a mayor ritmo en los países de ingresos bajos y medios durante los últimos 45 años, pero se han estancado en muchos países de ingresos altos. Este es el principal hallazgo de un nuevo estudio publicado en Nature.

La NCD Risk Factor Collaboration, una red de científicos de todo el mundo, ha examinado cómo ha cambiado la prevalencia de la obesidad entre 1980 y 2024 en 200 países y territorios. Se utilizaron datos de 4.050 estudios poblacionales que midieron la altura y el peso de 232 millones de participantes de a partir de 5 años. En casi todos los países, las tasas de obesidad han aumentado durante el periodo del estudio, pero las tendencias han variado en las diferentes poblaciones.

En España, el aumento de la obesidad se ha estancado en ambos sexos. Sin embargo, los niños y niñas presentan tasas mayores que las de otros países de su entorno, con una prevalencia del 10% y 14%, respectivamente. En el caso de los adultos, es posible incluso que los niveles de obesidad hayan comenzado a descender.

Un análisis durante décadas

La obesidad es más prevalente ahora que a finales del siglo XX. Sin embargo, los factores que impulsan la obesidad, como la calidad y cantidad de los alimentos y la nutrición, varían según el país y el tiempo.

"Hemos estado analizando las tendencias de la obesidad durante décadas y hemos demostrado que, en general, la obesidad ha aumentado. Este último análisis sugiere que la tasa de crecimiento se está ralentizando y estabilizando, e incluso podría estar revirtiéndose en muchos países", explica Majid Ezzati, del Imperial College London y director académico de Imperial Global Ghana, quien lideró el análisis.

"Esto ofrece una imagen más optimista de que se está progresando y desafía la visión ampliamente aceptada de que estamos experimentando una epidemia global, lo cual puede ser una simplificación de la diversidad de situaciones en diferentes países", añade el experto.

Los ingresos afectan a las tasas de obesidad

En los países de ingresos altos, como los de Europa Occidental, América del Norte y Australasia, las trayectorias de la obesidad aumentaron al principio del periodo de estudio, pero desde entonces se han estancado en la mayoría, aunque la prevalencia varía. Por ejemplo, en diferentes países de Europa Occidental, la prevalencia de la obesidad se ha estabilizado entre el 11 y el 23 % para los adultos y entre el 4 y el 15% para los niños y adolescentes.

Por otro lado, el aumento de la obesidad se ha incrementado bruscamente en algunos países de ingresos bajos y medios, y ha alcanzado una prevalencia del 30 al 40% entre los adultos en algunos países de Europa Central (por ejemplo, Rumanía y Chequia) y América Latina (como Brasil).

También se observaron variaciones entre los grupos de edad y el sexo. Uno de los hallazgos clave es que las mejoras en los países de ingresos altos se observaron primero entre los niños y adolescentes, y aproximadamente una década después en los adultos. Las diferencias entre hombres y mujeres, como el hecho de si la obesidad se estancó o cuándo lo hizo, dependieron de cada país.

Según los autores, identificar las diferentes tendencias es importante para diseñar programas o políticas para abordar y frenar el aumento de la obesidad, destacan los autores.

Las tasas siguen siendo altas

Sin embargo, Jennifer Baker, presidenta electa de la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad y otra de las autores del estudio, destaca que “ha habido un progreso real en la obesidad infantil en partes de Europa y de todo el mundo, pero no podemos caer en la complacencia. Los niveles siguen siendo demasiado altos y, a nivel mundial, el panorama es notablemente desigual".

Por eso, Marie Spreckley, gestora de programas de investigación de la Universidad de Cambridge y ajena al trabajo, afirma que la obesidad sigue siendo un problema que abordar. "El mensaje central de estos resultados no es que la obesidad haya dejado de ser un importante desafío de salud pública, sino que sus trayectorias son más heterogéneas de lo que el término ‘epidemia global’ puede dar a entender", dice en declaraciones al Science Media Centre UK.

Zhou, B. et al. (2026). 'Obesity rise plateaus in developed nations and accelerates in developing nations'. Nature.

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