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El pueblo de A Coruña donde vivió Martiño Rivas en su infancia: un castillo medieval y playas atlánticas
En el corazón de la Costa da Morte, reúne arquitectura megalítica, un castillo de origen medieval y rutas hacia Camariñas, Muxía y Laxe.
Vimianzo, de unos 7.000 habitantes, es un pueblo del interior de A Coruña donde el actor Martiño Rivas pasó buena parte de su infancia, y donde asegura seguir volviendo cada vez que puede.
Pero más allá de esa conexión, la localidad tiene mucho que ofrecer por sí misma: se encuentra en la región de Terra de Soneira, en pleno interior de la Costa da Morte, entre montes, ríos y caminos que conducen hacia algunas de las playas y paisajes más conocidos del litoral de A Coruña.
Un castillo con historia de revuelta
El gran atractivo del pueblo es su castillo medieval, también conocido como Torres de Martelo. Conserva sus cuatro torres, murallas, patio de armas, foso y puente de entrada. Su historia está ligada a las revueltas irmandiñas del siglo XV, cuando los campesinos gallegos se levantaron contra los abusos de la nobleza y atacaron varias fortalezas.
Hoy el ambiente es mucho más tranquilo. Dentro del castillo se puede ver artesanía tradicional gallega, con demostraciones de encaje, lino o cestería. También funciona allí el Centro de Interpretación de la Costa da Morte.
El primer sábado de julio, el castillo recupera por un día su pasado más agitado con el Asalto ao Castelo, una fiesta declarada de interés turístico en Galicia. El evento recrea aquella revuelta con una obra de teatro llena de humor. A medianoche, con antorchas, gritos y un ariete, la gente marcha hacia el castillo como si fuera un ataque real.
Todo termina en el foso, con una batalla de agua que tiene poco de medieval, pero mucha diversión.
Molinos, dólmenes y petroglifos
Para conocer la parte más rural de Vimianzo, hay que acercarse a los Batáns e Muiños do Mosquetín, junto al río Grande. El conjunto conserva 7 antiguos molinos y 3 batanes hidráulicos, que durante siglos aprovecharon la fuerza del agua para moler grano y trabajar tejidos.
Mucho antes del castillo, esta zona ya estaba habitada. Los dólmenes de Pedra da Arca y Casa dos Mouros, junto a varios conjuntos de petroglifos, son testigos de una arquitectura megalítica y un arte rupestre que se remontan miles de años atrás, y que recuerdan que la Costa da Morte tiene una historia mucho más larga que la de sus villas marineras y sus faros.
Naturaleza: del monte a la playa
Vimianzo combina patrimonio y naturaleza sin necesidad de grandes desplazamientos. Los Penedos de Pasarela y Traba, formaciones graníticas moldeadas por la erosión durante miles de años, ofrecen una de las excursiones más singulares de la zona.
Desde el pueblo también se puede organizar una ruta hacia Camariñas, Muxía o Laxe, combinando pueblos marineros, arenales, faros y caminos junto al mar, para completar la experiencia de la Costa da Morte.