CASAS A UN EURO

El pueblo medieval de Sicilia que vende casas por solo un euro: estos son los requisitos y la letra pequeña

Naro, un pueblo medieval de Sicilia, ofrece viviendas por el precio simbólico de un euro para recuperar sus edificios abandonados y atraer nuevos habitantes.

Comprar una casa en Italia por menos de lo que cuesta un café parece demasiado bonito para ser verdad. Sin embargo, esta posibilidad existe en Naro, un pequeño pueblo medieval de Sicilia que acaba de poner en marcha un programa para vender viviendas por el precio simbólico de un euro.

La localidad se encuentra en el interior de la provincia de Agrigento, a unos 30 minutos del famoso Valle de los Templos y a menos de una hora de algunas de las playas del sur de la isla. Su casco antiguo reúne calles de piedra, iglesias barrocas, antiguos palacios y el imponente castillo Chiaramontano.

El objetivo de la iniciativa es recuperar los inmuebles abandonados o deteriorados del centro histórico, combatir la pérdida de población y favorecer la llegada de nuevos residentes y negocios. No obstante, el precio de un euro es solamente el punto de partida.

¿Quién puede comprar una de estas casas?

Naro, Sicilia | Istock

El programa está abierto tanto a ciudadanos italianos como extranjeros mayores de edad. No es necesario residir previamente en Sicilia ni tener nacionalidad italiana.

También pueden presentar su candidatura asociaciones, fundaciones, cooperativas y empresas. Las viviendas podrán utilizarse como residencia habitual, segunda casa o alojamiento vacacional, pero también para abrir un establecimiento turístico, una tienda, un taller artesanal o la sede de una asociación.

Los interesados deben consultar el catálogo disponible en la plataforma Case 1 Euro Naro, elegir una vivienda e identificarla mediante el código asignado por el Ayuntamiento. Después tendrán que presentar la documentación solicitada y una propuesta inicial para rehabilitar el inmueble.

Enviar la solicitud no garantiza automáticamente la compra. Los responsables municipales revisarán la documentación y comprobarán que el proyecto de recuperación cumple con las condiciones urbanísticas y de conservación.

La letra pequeña de las casas de un euro

Naro, Sicilia | Istock

Las viviendas cuestan formalmente un euro, pero todas se encuentran en un estado que obliga a realizar obras. Algunas incluso necesitan una inspección técnica antes de que el comprador pueda saber cuánto tendrá que invertir realmente.

El nuevo propietario deberá asumir los gastos de notaría, registro e impuestos catastrales, además de pagar el proyecto técnico, las licencias y la rehabilitación completa. Las obras tendrán que respetar las normas de seguridad, la planificación urbanística y las posibles restricciones aplicadas al patrimonio histórico.

También será obligatorio presentar una garantía bancaria o aseguradora que asegure el inicio y la finalización de las reformas dentro de los plazos establecidos. El importe concreto y las fechas dependerán de las condiciones fijadas para cada operación, por lo que no existe un coste final común para todas las viviendas.

Por tanto, las casas no cuestan realmente un euro. Esa cantidad funciona como un precio simbólico para facilitar su transmisión, mientras que la verdadera inversión se encuentra en la rehabilitación. Dependiendo del estado y el tamaño del edificio, devolverlo a condiciones habitables puede requerir varias decenas de miles de euros.

Un pueblo medieval cerca de Agrigento

Agrigento, Sicilia | Istock

A cambio, los compradores pueden hacerse con una vivienda en uno de los rincones menos conocidos de Sicilia. Naro conserva su castillo medieval, la Porta d’Oro del siglo XIII y una importante colección de arquitectura barroca.

La localidad también alberga el museo al aire libre MAN, creado sobre las fachadas de algunos edificios dañados por un deslizamiento de tierra en 2005. Además, su ubicación permite visitar el Valle de los Templos, Agrigento y las playas del sur de Sicilia sin vivir en las zonas más saturadas de la isla.

La iniciativa no entrega casas listas para entrar a vivir, pero sí brinda una oportunidad a quienes dispongan del dinero, el tiempo y la paciencia necesarios para devolver a la vida uno de estos inmuebles abandonados.