FORMENTERA
Es Carnatge, probablemente el secreto mejor guardado de Formentera
Es Carnatge o playa de Tramuntana es el lugar más tranquilo y solitario, el más secreto, de la costa de Formentera.
La costa de Formentera enamora por sus playas y también por sus acantilados pero pocas veces se habla de la línea costera del norte de la isla ¿por qué? Porque no es ni lo uno ni lo otro, ni playa ni acantilado y es que aquí el mar, especialmente en invierno, llega con tanto ímpetu que no permite que la arena permanezca en la orilla y por eso esta zona de la costa de Formentera es tan pedregosa y rocosa, tan incómoda por tanto para quien busca la playa para tumbarse al sol plácidamente.
Aquí ni la orilla ni el baño es del todo plácido pero la belleza que se contrapone a esa incomodidad compensa de largo, eso sí, recuerda que a Es Carnatge hay que ir calzado para que moverse en su orilla no sea un dolor de pies. ¿Y por qué es tan poco conocido este tramo de la costa de Formentera? En cierta medida porque otras zonas de la costa lo tienen todo (comodidad, belleza y encanto) y también porque es Carnatge era en su día, mucho tiempo atrás (cuando no había faros en la costa y los lugareños encendían hogueras como advertencia) una zona de naufragios… y piratería local (no había piratas, no, pero en tiempo de malas cosechas y por tanto pobreza en la isla, cuando un barco encallaba se convertía en un medio de supervivencia para ellos…).
La Costa des Carnatge es, como te anticipamos en el titular de esta noticia, el secreto mejor guardado de Formentera pero lo realmente atractivo es que este tramo de costa guarda, a su vez, sus propios secretos: son las pequeñas ensenadas de arena entre las rocas convertidas en calas privadas y desiertas en las que podrás, incluso, practicar nudismo a placer y disfrutar de un entorno natural de escándalo en soledad: no son calas señalizadas ni mucho menos, tampoco disponen de servicios y, para llegar a ellas, hay que caminar por senderos que parte de la carretera; tampoco busques carteles que te lleven a ellas porque no los hay (son calas secretas…).