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Azpeitia, en la guipuzcoana comarca de Urola Costa, es mucho más que el pueblo natal de la actriz Nagore Aranburu. Rodeada de montañas y con un rico patrimonio histórico, esta localidad es una escapada perfecta para descubrir la esencia del interior del País Vasco.
El País Vasco cuenta con municipios y localidades que han pisado personajes famosos y conocidos por todos, como es el caso de David Henrie, actor de Los Magos de Waverly Place, que estuvo en el Santuario de Loyola.
Este monasterio se encuentra en Azpeitia (Guipúzcoa), una localidad de la comarca de Urola Costa que cuenta con una población de más de 15.000 habitantes. Y hablando de sus vecinos, en este municipio nació Nagore Aranburu, la actriz que recientemente recogió un premio Goya a Mejor Actriz de Reparto por Los Domingos y cuyo discurso terminó así: "Ahora sí ama, abrid la botella de champán en Azpeitia".
Azpeitia, situada en el interior de Gipuzkoa y rodeada de montañas verdes, es uno de esos destinos que combinan historia, tradición vasca y naturaleza en una misma escapada. Esta localidad, ubicada a pocos kilómetros de la costa guipuzcoana, destaca por su ambiente tranquilo y su importante patrimonio cultural, convirtiéndose en una opción perfecta para una visita de fin de semana en el País Vasco.
El gran símbolo de Azpeitia es el Santuario de Loyola, uno de los conjuntos monumentales más destacados del norte de España. Allí nació San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, y el complejo impresiona por su monumental basílica barroca coronada por una gran cúpula, así como por la conservación de la Casa Torre de los Loyola. Más allá de su dimensión religiosa, el lugar sorprende por su valor arquitectónico y su entorno natural cuidado.
Otro de los grandes atractivos del municipio es el Museo Vasco del Ferrocarril, considerado uno de los más completos del país en su categoría. La colección incluye locomotoras de vapor, vagones históricos y piezas originales que muestran la evolución del transporte ferroviario en Euskadi. En determinadas fechas, incluso es posible realizar un recorrido en un tren histórico, una experiencia que atrae tanto a familias como a aficionados al ferrocarril.
Completar la visita implica pasear por su casco histórico, disfrutar de la gastronomía local (con pintxos, sidra y cocina tradicional vasca como protagonistas) y explorar el entorno natural que rodea la localidad, con rutas de senderismo y excursiones hacia puntos cercanos como Zumaia o Getaria. Azpeitia ofrece así una combinación equilibrada de cultura, paisaje y buena mesa que la convierte en una parada muy recomendable en Gipuzkoa.