FRANCIA

Beaune, Épernay y Saint-Emilion: tres destinos enoturísticos de primera en Francia

Burdeos, Borgoña y Champagne son regiones cuyo nombre evocan vino.

Vinos de Beaune Pixabay

Francia, en lo que tiene que ver con el vino, es un país rico y diverso, tanto es así que estas tres grandes regiones vinícolas de fama mundial que son Burdeos, Borgoña y Champagne son solo parte del territorio francés que produce vinos celebrados internacionalmente; ahora bien, estas tres regiones merecen ser visitadas aunque solo sea por el vino y aunque no te guste el vino porque el enoturismo no es solo catar vino sino un modo de viajar.

No vamos a mandarte de roadtrip por Burdeos, Borgoña y Champagne sino que vamos a recomendarte tres localidades, una por región, en las que disfrutarás a lo grande y lo pequeño del vino francés: Saint-Émilion en Burdeos, Beaune en Borgoña y Épernay en Champagne.

Saint-Émilion

Viñedo en Saint-Émilion | Pixabay

Si hay un pueblo enológico que destaque sobre todos los demás en Francia ese es, sin duda, Saint-Émilion, en la célebre región vinícola de Burdeos. Es además un pueblo medieval que en septiembre y octubre está de vendimia y en noviembre sus bodegas y sus châteaus siguen celebrándose por todo lo alto. Además en esta zona cabe que en octubre llegues a tiempo de disfrutar de los últimos días de la vendimia porque en algunas zonas de Burdeos hay vendimia tardía.

De Saint-Émilion no puedes perderte sus calles medievales ni su iglesia monolítica, tampoco la torre medieval Tour du Roy (subiría y ver los tejados de Saint-Émilion desde allí arriba es una experiencia inolvidable).

Lugares de Burdeos, además de Saint-Émilion, que merecen una visita en otoño: Pauillac, Margaux, Saint-Estèphe y también Sauternes, especialmente si eres fan de los vinos dulces.

Beaune

Beaune | Pixabay

De Burdeos nos vamos a otra región vinícola de gran importancia en Francia, Borgoña; y en esta zona elegimos Beaune porque es un pueblo histórico rico en vino y gastronomía que no solo celebra su vendimia en octubre sino que además celebra en noviembre un acontecimiento extraordinario: Vente des Vins des Hospices de Beaune, una subasta benéfica de vinos de Borgoña que ha derivado en mucho más que una subasta: hay degustaciones y catas, encuentros con productores y otras actividades todas ellas alrededor de los vinos de Borgoña.

Aquí es de visita obligada el Museo del Vino de Borgoña y también recorrer el casco antiguo, las murallas y la colegiata de Notre.Dame.

¿Otros lugares recomendables de Borgoña para disfrutar del vino? Pomar, Meursault si eres mas de blancos que de tintos, Gevrey-Chaambertin si, al revés, eres de tintos y Chablis.

Épernay

Épernay | Imagen de dominio público, via Wikimedia Commons

Cerramos nuestro trío de destinos vinícolas franceses en otra región particularmente popular de cara a la Navidad: Champagne. Es verdad que la vendimia aquí ya ha terminado porque se desarrolla casi por completo en septiembre, pero octubre y noviembre son meses de efervescente actividad en las bodegas y en las galerías subterráneas de la zona. Noviembre es de hecho el mes perfecto para descubrir qué sucede en las caves y las bodegas subterráneas de Champagne después de la vendimia.

En Épernay está el Museo del Vino de Champagne y de Arqueología Regional y la avenida de Champagne que es parque del conjunto declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Más lugares de Champagne para gozar del espumoso más famoso del mundo: Reims, que además nos permite disfrutar de un patrimonio arquitectónico espectacular, Aÿ-Champagne, Hautvillers, que es el pueblo de Dom Pérignon, y Verzenay.