ALMERÍA

La joya de Almería que pasó de transportar hierro a convertirse en uno de sus grandes atractivos

Viajamos hasta Almería para tener la oportunidad de conocer todos y cada uno de los detalles de El Cable Inglés.

El Cable inglés Imagen de Ismael Olea, licencia: CC BY 4.0, via Wikimedia Commons

Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Almería, donde podemos encontrar un gran número de construcciones, monumentos y rincones verdaderamente sorprendentes y espectaculares. Un claro ejemplo lo encontramos precisamente, en el conocido como Cable Inglés. Poco a poco y con el paso del tiempo, se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la ciudad andaluza. ¡Y no es para menos!

Historia del Cable Inglés, a través de su historia

El cargadero de mineral El Alquife de Almería, ubicado en la playa de Las Almadrabillas, fue construido entre 1902 y 1904 por la compañía The Alquife Mines and Railway Company Limited. Y todo siguiendo al pie de la letra el proyecto redactado por John Ernest Harrison, reconocido ingeniero escocés. La finalidad no era otra que abandonar los rudimentarios sistemas de carga del mineral procedente de las minas de hierro de Alquife, en Granada, pero también para aliviar los sobrecostes en su exportación marítima por el puerto de Almería.

Es importante destacar que la infraestructura incorporaba como novedades unos grandes depósitos con los que ganaba una doble utilidad como almacén contenedor y muelle de descarga. Esta obra de ingeniería fue inaugurada a finales de abril de 1904 por el rey Alfonso XIII. El embarcadero disponía de dos tramos con una longitud de unos 900 metros aproximadamente. El primero trascurría desde la estación de ferrocarril hasta la playa, mientras que el segundo se correspondía con el cargadero de minerales volando a unos 19 metros sobre el mar.

Sobre el tablero se alineaban las vías por las que los vagones pasaban hasta los depósitos y vertían la carga por gravedad. Desde el embarcadero, se podía cargar un barco de 8.000 toneladas en un tiempo aproximado de entre 8 y 10 horas. Para la construcción, se utilizaron casi 4.000 toneladas de acero fundido que fueron traídas de Escocia, así como unos 8.000 metros cuadrados de madera y unos 1.150 metros cúbicos de hormigón hidráulico.

Es importante tener en cuenta que la actividad de este muelle cesó en 1970. El paso del tiempo ha hecho posible que el Cable Inglés se convierta en un auténtico paradigma de la arquitectura industrial española, en categoría de inmueble-máquina. Es más, en el año 1998, la Junta de Andalucía lo declaró Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Monumento.

Después de dos fases de restauración, la Autoridad Portuaria de Almería logró recuperar el muelle como paseo peatonal, por lo que se ha ganado a pulso ser un espectacular mirador sobre el mar. Ahora bien, aunque su entrada es gratuita, existe un horario al público: de lunes a domingo de 09:00 a 21:00 h (horario de invierno) y de 09:00 a 23:00 h (horario de verano). Si estás pensando en visitar Almería, no dejes pasar la oportunidad de visitar el Cable Inglés. ¡Estamos convencidos de que no te dejará indiferente!