SUECIA
El curioso templo de Estocolmo donde descansan los reyes de Suecia desde hace siglos
Viajamos a Estocolmo, en Suecia, para conocer la sorprendente historia que esconde la Iglesia de Riddarholmen.
En pleno centro de Estocolmo, concretamente en la pequeña isla de Riddarholmen y muy cerca del Palacio Real, se alza un templo que dejó de celebrar misas hace más de dos siglos pero que sigue cumpliendo una función única: acoger los restos de la mayoría de los monarcas suecos. Se trata de la Iglesia de Riddarholmen (Riddarholmskyrkan), el panteón real del país escandinavo.
La congregación que ocupaba el templo se disolvió en el año 1807 y, desde entonces, el edificio ha quedado reservado casi en exclusiva para funerales y actos protocolarios de especial relevancia. Eso sí, desde 1922, los miembros de la actual familia real ya no se entierran aquí, sino en el Cementerio Real de la capital sueca, por lo que Riddarholmen conserva sobre todo el legado de los soberanos que gobernaron el país en siglos anteriores.
Iglesia de Riddarholmen, a través de su historia
Los orígenes de esta construcción se remontan al siglo XIII, cuando fue erigida como monasterio franciscano, lo que la convierte en una de las edificaciones más antiguas de todo Estocolmo. Su función cambió radicalmente con la llegada de la reforma protestante, momento en el que el monasterio fue clausurado y el edificio pasó a convertirse en iglesia de culto protestante, vinculada a la Iglesia de Suecia.
Con el paso de los reinados, el templo fue sumando elementos. De hecho, durante el gobierno de Juan III, se le incorporó una aguja que, sin embargo, no sobrevivió al paso del tiempo. Y todo porque un rayo la destruyó por completo durante una tormenta el 28 de julio de 1835, por lo que tuvo que ser sustituida por la que puede verse en la actualidad.
Entre sus muros descansan la mayoría de los reyes suecos comprendidos entre Gustavo II Adolfo y Gustavo V, a los que se suman soberanos de épocas anteriores como Magnus Ladulås o Carlos VIII Knutsson. No todos los monarcas suecos reposan aquí. Ese es el caso de la reina Cristina. Y es que, tras convertirse al catolicismo, fue enterrada en la Basílica de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano.
Iglesia de Riddarholmen, a través de sus características
Arquitectónicamente, la iglesia responde en su mayor parte al estilo gótico, levantada en ladrillo rojo. Eso sí, hay que tener en cuenta que el conjunto no es uniforme. ¿La razón? Varias de las capillas funerarias que se adosan al edificio, y que sobresalen de forma muy visible de su estructura principal, se construyeron siguiendo otros estilos arquitectónicos y con materiales bien distintos, como el mármol de Carrara. Esto aporta al templo un aspecto heterogéneo fruto de siglos de ampliaciones.
Además de su papel como lugar de enterramiento, Riddarholmskyrkan tiene otra función simbólica de peso: es la sede ceremonial de la Orden de los Serafines, la distinción honorífica más importante de Suecia. Por lo tanto, esto refuerza su estatus como uno de los espacios con mayor carga histórica y protocolaria del país.