ALEMANIA

Palacio de Charlottenburg de Berlín: a quién debe su nombre y cómo acabó en manos del estado

Ponemos rumbo a la capital de Alemania para conocer la sorprendente historia que esconde este impresionante palacio.

Palacio de Charlottenburg de BerlínImagen de I, Times, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Viajamos hasta Berlín, para conocer todos los detalles del impresionante Palacio de Charlottenburg, una antigua residencia real prusiana ubicada en el distrito de Charlottenberg-Wilmersdorf, situado en la capital de Alemania. Fue edificado a finales del siglo XVII como pequeña residencia de la electora Sofía Carlota de Hannover, de la que tomaría el nombre tras su muerte en 1705. Su marido, Federico I, lo convertiría después en un imponente edificio barroco rodeado de un jardín a la francesa. Ese es el origen de esta impresionante construcción.

Palacio de Charlottenburg, a través de su historia

Fue construido entre los años 1695 y 1699 por el reconocido arquitecto Johann Arnold Nering, tras el encargo de la electora Sofía Carlota de Hannover, mujer del príncipe elector Federico I. El pequeño pabellón de recreo se erigió a las afueras del pueblo de Lietzow, situado a unos siete kilómetros al oeste de la capital de Alemania. Debido a su ubicación, recibió el nombre de Lietzenburg.

Este primitivo palacio apenas duró cinco años, puesto que en 1701, tras la coronación de Federico y Sofía Carlota como reyes de Prusia, el edificio se convirtió en una imponente residencia de verano, siguiendo el modelo versallesco. Es importante destacar que Sofía Carlota nunca vio el edificio terminado puesto que murió de forma repentina en 1705. En su honor, su marido optó por renombrar el palacio como Charlottenburg, recibiendo ese mismo nombre también el pequeño pueblecito, que además fue elevado al rango de ciudad.

Durante el reinado de Federico Guillermo I, un hombre poco interesado en las artes, se cancelaron los trabajos de decoración interiores. A pesar de todo, el Castillo fue bien mantenido y usado para celebraciones familiares y grandes recepciones, como la visita del Rey Augusto II de Polonia, que tuvo lugar en 1728. La llegada al trono de Federico II supuso un nuevo impulso para el palacio, sobre todo después de que, en 1743, encargarse a Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff, arquitecto real, la ampliación del edificio al este.

Palacio de Charlottenburg de Berlín | Imgen de Richard Mortel from Riyadh, Saudi Arabia, licencia: CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

El rey Federico Guillermo III y su familia usaron de forma extensa este palacio. De hecho, la pareja real se instaló en los inacabados aposentos de Federico Guillermo II. Tras la caída de la monarquía, que se produjo en el año 1918, el palacio pasó a manos del estado y, en 1927, abrió sus puertas como museo. Cabe destacar que, durante la Segunda Guerra Mundial, acabó seriamente dañado por los bombardeos aliados. Así pues, en 1945, se inició una lenta labor de reconstrucción y restauración impulsada por Margarete Kühn, reconocida historiadora.

En la actualidad, el palacio expone sus muebles y colecciones artísticas, así como otras tantas que provienen de palacios reales prusianos que fueron destruidos en el siglo XX. Como dato curiosos, desde 2004 hasta principios de 2006, el Palacio de Charlottenburg alojó de forma provisional al Presidente de la República mientras se procedió a la restauración del Palacio de Bellevue.

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