FRESCA ALTERNATIVA
El rincón de Francia que está robándole turistas a la Costa Azul por ser más fresco y barato
La Costa de Ópalo vive un verano récord gracias a los viajeros que buscan playas, temperaturas más agradables y precios alejados del lujo de la Riviera francesa.
Durante décadas, el sur de Francia ha sido el destino predilecto de quienes buscaban unas vacaciones junto al mar. Sin embargo, las sucesivas olas de calor y los elevados precios de lugares como Niza, Cannes o Saint-Tropez están llevando a algunos turistas a mirar hacia el extremo opuesto del país.
La gran beneficiada de este cambio está siendo la Costa de Ópalo, un tramo de litoral situado en la región de Alta Francia que se extiende desde Berck-sur-Mer hasta las proximidades de la frontera con Bélgica. Sus largas playas, sus acantilados y unas temperaturas que raramente superan los 30 grados la han convertido en uno de los refugios climáticos del verano.
Un verano récord en el norte de Francia
La afluencia de visitantes ha aumentado considerablemente durante el verano de 2026. Según una encuesta encargada por el organismo regional Hauts-de-France Tourisme, la ocupación de los alojamientos se encuentra cuatro puntos por encima de la registrada en 2025, cuando la región ya alcanzó el récord de 11 millones de pernoctaciones.
El crecimiento se ha notado especialmente en la Costa de Ópalo, donde nueve de cada diez responsables de residencias turísticas consultados respecto al año antaseguraron haber mejorado su ocupaciónerior. En algunos puntos, la demanda ha llegado a agotar prácticamente los alojamientos disponibles.
Entre los lugares más buscados se encuentra Wimereux, una elegante localidad costera situada cerca de Boulogne-sur-Mer. Sus villas de la Belle Époque, sus coloridas casetas de playa y su paseo marítimo han atraído este verano a turistas procedentes de París, Bélgica, Alemania y Reino Unido, pero también a viajeros del sur de Francia que querían escapar del calor.
Playas, acantilados y pueblos costeros
Uno de los grandes atractivos de la Costa de Ópalo son sus cerca de 120 kilómetros de litoral, donde se alternan amplias playas de arena, dunas y espectaculares acantilados. El cabo Blanc-Nez, que alcanza los 134 metros de altura, ofrece uno de los miradores más impresionantes de la zona y, cuando el cielo está despejado, permite distinguir la costa inglesa. Pas-de-Calais Tourisme
Además de Wimereux, la ruta permite conocer Wissant, Ambleteuse, Boulogne-sur-Mer y Le Touquet-Paris-Plage, la estación balnearia más elegante de la costa. Este último destino conserva numerosas villas de comienzos del siglo XX y combina su extensa playa con pinares, dunas y edificios históricos.
La zona también ofrece deportes como el carro de vela, el kitesurf y las rutas en bicicleta. Su ambiente resulta más relajado y sus precios han sido tradicionalmente más accesibles que los de los destinos exclusivos de la Costa Azul, aunque el aumento de la demanda ya está provocando una subida en los alojamientos y en el mercado inmobiliario.
El éxito es tal que algunos comerciantes de Wimereux ya bromean con que la localidad podría convertirse en el nuevo Saint-Tropez. De momento, la Costa de Ópalo conserva buena parte de su carácter tranquilo, pero el secreto del norte de Francia parece haber empezado a dejar de serlo.