EXTREMADURA
Extremadura en otoño no solo nos muestra el rostro más bello de su naturaleza sino que también se convierte en una región de lo más degustable.
Para hablar de la belleza extremeña y otoñal vamos a ceñirnos en esta ocasión a dos pueblos con mucho encanto que, en otoño, resultan de lo más delicioso: Coria, que como sabemos en esta época del año sabe a caza pero también a setas, y Llerena, la pequeña Atenas de Extremadura que en otoño sabe a dulces de convento, a quesos y a chocolate Moro.
La Dehesa Extremeña en la que se integra Coria es zona de alto valor micológico, dicho de otro modo, aquí se recogen y degustan setas algo que en Coria celebran con un evento tradicional y único: Coria Sabor Micológico; se trata de una fiesta gastronómica que se celebra a lo largo y ancho del mes de noviembre con menús especiales de fin de semana con una Ruta de Tapas (del 21 al 23 de noviembre) que pone fin a la celebración micológica del otoño en Coria.
Además de degustar a placer de las setas, en Coria durante el mes de noviembre podrás gozar de salidas al campo por la Dehesa de Mínguez con el fin de recolectar, clasificar y exponer setas y también de visitas al casco histórico de la ciudad.
Ciñéndonos a las cosas de comer setas, toma nota: los menús de fin de semana se servirán durante todos los fines de semana del mes de noviembre, la propuesta a la carta será del 17 al 23 de noviembre y la ruta de las tapas del 21 al 23 de ese mismo mes. Visto así seguro que llegarás a la misma conclusión que nosotros: no hay excusa para disfrutar de Coria y sus setas este mismo otoño.
Llerena es una ciudad monumental, famosa más que por cualquier otra cosa por su patrimonio histórico (calles empedradas, plazas señoriales, fachadas sorprendentes…), ahora bien, la gastronomía local también hace las delicias de quienes se animan a degustarla y es que los platos de puchero y los dulces de convento son sabrosos a rabiar (las migas extremeñas, las calderetas de cordero y los embutidos ibéricos maridados con vinos de la tierra tienen en Llerena un sabor especial).
La pequeña Atenas de Extremadura, como es popularmente conocida esta localidad de la provincia de Badajoz, nos espera en sus murallas medievales, en sus puertas, en sus calles empedradas, en su Plaza Mayor porticada, en sus iglesias, en su Palacio Episcopal… y nos espera con el puchero al fuego, los dulces de convento ya en el horno y el chocolate Moro listo para satisfacer nuestro antojo de cacao.