CÁDIZ
Ponemos rumbo a Rota (Cádiz) para conocer todo lo que esconde su impresionante Iglesia de Nuestra Señora de la O.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Rota, en Cádiz, donde nos topamos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes, a la par que espectaculares. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en la Iglesia Mayor Parroquial de Nuestra Señora de la O. Se trata de un templo católico erigido en el siglo XVI en estilo gótico-renacentista, cuyo mobiliario es de época barroca. En 2002, fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Monumento.
Para comenzar, debemos tener en cuenta que este templo se edificó en el primer tercio del siglo XVI bajo el patronazgo de Rodrigo Ponce de León, I duque de Arcos y señor de Rota, y se hizo en estilo gótico isabelino con ciertos toques de plateresco. De hecho, en el ábside, consta que la obra se cerró en 1537, siendo Bartolomé García Izquierdo mayordomo de la fábrica.
Esta Iglesia de Nuestra Señora de la O no es un proyecto unitario, sino una serie de transformaciones llevadas a cabo en diferentes periodos. Así pues, para hablar de su descripción, hay que tener en cuenta dos partes perfectamente diferenciadas. Por un lado se encuentra la nave central, que es de estilo gótico-renacentista, y por otro lado están las capillas añadidas, que son barrocas.
Si nos centramos en el exterior, esta Iglesia presenta un aspecto verdaderamente sobrio. Llama poderosamente la atención la fachada principal, en la que se encuentra la portada de acceso al templo, formada por un arco apuntado con arquivolta decorada con puntas de diamantes. Sobre ella se sitúa un óculo cuyo fin es la iluminación interior del templo, siendo una obra del siglo XVI. Es importante mencionar, a su vez, la torre con el cuerpo de campanas, del siglo XVII que fue reconstruida en 1744.
En cuanto a su única nave, cubre sus tres tramos con espectaculares bóvedas góticas de nervaduras lisas. Además, llama poderosamente la atención la capilla mayor, elevada con respecto al resto de la nave y cubierta por bóveda de tracería flamígera. Además, en la capilla mayor y adosado al ábside, podemos encontrar el coro, realizado en cedro y caoba entre 1733 y 1736 por Andrés Martínez y Diego Roldán. Encima del coro, sobre la pared frontal, encontramos la talla de un Cristo Crucificado de estilo tardogótico. No podemos dejar de mencionar que, en el presbiterio, nos encontramos la Imagen de Nuestra Señora de la O, titular de la parroquia que data del siglo XVII.
Es importante tener en cuenta que están realizadas aprovechando los espacios entre los contrafuertes. Eso sí, las capillas abiertas a la nave central son cinco, tres en el lado izquierdo y dos en el derecho. Cada una de ellas cuenta con distintas advocaciones, así como usos. Lo que es un hecho es que todas ellas guardan una belleza verdaderamente espectacular.
La Capilla del Bautismo data del siglo XVI y se le atribuye a Sebastián Bernal de Escobar. Destaca la decoración de su portada, la verja de madera y el grupo escultórico de la Virgen de la Granada con el Niño.
La Capilla del Sagrario es la más amplia, es de estilo barroco y destacan los zócalos de azulejos sevillanos del siglo XVIII. En cuanto a la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, es análoga en su construcción a la del Sagrario, mientras que la Capilla de Nuestro Padre Jesús Nazareno, anteriormente conocida como de las Ánimas, cuenta con un imponente retablo y azulejos de Triana fechados en 1755 y realizados por Joseph de las Casas.
No podemos dejar de mencionar la Capilla de Nuestra Señora del Rosario, de la que llama poderosamente la atención la reja que fue costeada por un emigrante de Rota en Perú y es una obra de 1632. Además, hacia el año 1800, se revistieron sus muros con azulejos de Triana.