HUESCA

Descubre Agüero, el pueblo de Huesca construido bajo unos enormes mallos de roca

Agüero es un pueblo de la provincia de Huesca que sorprende por dos razones: sus calles y el paisaje que lo rodea.

Agüero Imagen de Sergio, licencia: CC BY 2.0, via Wikimedia Commons

Las primeras conservan el encanto de la arquitectura tradicional y un trazado medieval que, como ocurre en muchas otras ocasiones, parece detenido en el tiempo. Por su lado, el paisaje es otro de los grandes protagonistas de esta localidad, pues Agüero se levanta a los pies de unas enormes formaciones rocosas, llamadas Mallos de Agüero, que se alzan sobre las casas y parecen protegerlas.

Pero antes de seguir hablando de él, queremos contarte que este pueblo medieval se encuentra a unos 45 kilómetros de Huesca, en la comarca de la Hoya de Huesca. Así, si haces una excursión por la zona, quizá quieras acercarte a descubrir esta localidad tan singular, cuyas casas se distribuyen por una ladera a 696 metros de altitud.

Adaptándose a las pendientes del terreno, sus calles son estrechas, muchas de ellas tienen pendientes pronunciadas y pequeñas escalinatas aparecen aquí y allá. Al pasear por ellas, es posible descubrir fachadas de piedra, antiguos escudos, arcos de entrada y construcciones que conservan la arquitectura popular del Prepirineo, donde se encuentra Agüero.

Iglesia. Agüero | Imagen cortesía de Turismo de Aragón

Sin embargo, más que sus calles y el encanto medieval que estas desprenden, lo que realmente llama la atención de este pueblo de Huesca son las gigantescas rocas que se alzan a su alrededor. Los Mallos de Agüero son enormes monolitos de conglomerado, una roca formada por la acumulación de cantos y otros materiales que fueron transportados y depositados al pie de los antiguos relieves pirenaicos. Con el tiempo, la erosión les ha dado esta forma de pared vertical que parece darle cobijo al pueblo.

Entre todas las formaciones, hay algunas que destacan por cierto motivo, como es el caso de Peña Sola. Se trata de un monolito impresionante que mide más de 200 metros de alto y cuya silueta es una de las estampas más conocidas de esta localidad oscense.

Para verla, es posible realizar alguna ruta de senderismo habilitada, pues hay varias que llevan a descubrir el pueblo y sus alrededores. La ruta circular de los Mallos de Agüero es una de las más populares, tiene un recorrido de 3,6 kilómetros y es de lo más completa. Gracias a ella, se pueden observar las paredes verticales desde distintas perspectivas. Asimismo, queremos adelantarte que el itinerario permite descubrir el collado de Pedro, el conjunto geolítico en general y Peña Sola en particular. Asimismo, ofrece unas vistas muy bonitas de todo el pueblo.

Mallos | Imagen de Joan Gil, licencia: CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons

Si además te apetece hacer aún más completa la visita, puedes también hacer el recorrido que lleva hasta la cueva Al-Foraz, de unos dos kilómetros. En su caso, permite ver de cerca los materiales que forman los mallos, así como disfrutar de la vegetación mediterránea que hay en todo su entorno y avistar algunas de las aves que anidan en la zona.