PALENCIA
Viajamos hasta Ampudia, en Palencia, para conocer la sorprendente historia que esconde su Colegiata de San Miguel.
Es el momento más que perfecto para poner rumbo a Palencia, concretamente hasta Ampudia, donde encontramos un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes y espectaculares. Un claro ejemplo lo encontramos, precisamente, en la iglesia colegiata de San Miguel. Se trata de una construcción en estilo gótico-renacentista de finales del siglo XV y principios del siglo XVI.
Es importante tener en cuenta que comenzó a erigirse en el siglo XII como una construcción más modesta que la actual. Hay que destacar que, en el año 1607, la riqueza artística de esta edificación se vio ennoblecida con el traslado de la colegiata de Husillos a Ampudia. De hecho, fue Francisco de Sandoval y Rojas, Duque de Lerma, su promotor. Una concesión que la alcanzó del rey Felipe III.
A mediados de agosto de 1954, parte del templo se derrumbó. Fue entonces cuando se llevaron a cabo unas obras para proceder a su reconstrucción, que corrieron a cargo del arquitecto diocesano Antonio Font. Duraron cuatro años, durante los cuales, el culto se celebró en la Ermita de la Cruz. En esta edificación, en la actualidad, se encuentra el Ayuntamiento de Ampudia. No podemos dejar de mencionar que, a mediados de noviembre de 2010, el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León no dudó en declarar Bien de Interés Cultural a la Colegiata, con categoría de monumento.
Para comenzar, debemos saber que el templo cuenta con tres naves ojivales, perfectamente cubiertas con bóvedas de crucería estrelladas. Además, la nave central apenas sobresale de las laterales y la capilla mayor es octogonal.
Lejos de que todo quede ahí, la Capilla Mayor presenta arcos apuntados sobre pilares compuestos, así como arcos de medio punto sobre pilares octogonales en las naves. Llevada a cabo en el siglo XV, esta construcción corrió a cargo de los señores del castillo, los Herrera y los Ayala. Es más, podría estar destinada a capilla de enterramiento.
Uno de los elementos más llamativos de esta Colegiata de San Miguel situada en Ampudia es, indudablemente, la torre, popularmente conocida como “Novia de Campos” o, incluso, “Giralda de Campos”. Cuenta con pilares, balaustres y numerosos contrafuertes, así como una altura de poco más de 60 metros. Se trata de una obra realizada entre finales del siglo XV y principios del siglo XVI, gracias a la contribución económica de Fray Pascual de Ampudia, cuyo escudo encontramos en esta torre. Además, puede que su tracista fuese alguno de los maestros que se encargó de la Catedral de Palencia. Así pues, si estás pensando en poner rumbo a Ampudia, no dejes pasar la oportunidad de descubrir su colegiata de San Miguel. ¡No te dejará indiferente, ni mucho menos!