MADRID
Ponemos rumbo a Alcalá de Henares para conocer todos los secretos que esconde la Catedral-Magistral de los Santos Justo y Pastor.
Viajamos a la Comunidad de Madrid, concretamente hasta Alcalá de Henares, donde nos encontramos con un gran número de construcciones y monumentos verdaderamente sorprendentes y espectaculares, como es la Santa e Insigne Catedral-Magistral de los Santos Justo y Pastor. Situada en el centro de la ciudad, se trata del principal templo de la diócesis de Alcalá de Henares, y sede tanto del Obispo como del Cabildo catedralicio. Cabe destacar que, junto a la Iglesia de San Pedro de Lovaina, en Bélgica, es el único templo en todo el mundo que posee el título de “Iglesia Magistral”. Por lo tanto, todos sus canónigos debían ser doctores en teología.
Para conocer su origen, debemos viajar hasta la Hispania romana, concretamente a la conocida Gran persecución de los cristianos durante el gobierno de Diocleciano. En este contexto, y según la leyenda, se produce el martirio de los Santos Justo y Pastor que, con 7 y 9 años, fueron ejecutados a las afueras de Complutum tras negarse en rotundo a rehusar el cristianismo.
En el mismo lugar donde fueron ejecutados se erigió una capilla en 414 con la intención de albergar sus restos. Durante el periodo visigodo, pasó a ser una catedral y sus obispos aparecen, desde el siglo VI, en los distintos concilios de Toledo. En el año 1053, Alcalá fue conquistada por Fernando I de León. Al año siguiente, los musulmanes la reconquistan por lo que, como represalia, decidieron destruir la catedral. Esto hizo que los mozárabes se vieran obligados a trasladarse a Guadalajara, siendo los restos enviados a la actual provincia de Huesca.
Tras la reconquista de la ciudad en 1118, se pudo reconstruir el templo en 1122. A pesar de todo, Raimundo de Sauvetat, arzobispo de Toledo, consigue que no se restituya la diócesis de Alcalá. Así pues, en 1129, obtiene, por parte de Alfonso VII, la donación de Alcalá y sus tierras al arzobispado de Toledo. El arzobispo Carrillo reconstruyó la iglesia y la elevó a la categoría de colegiata.
Fue en la época del Cardenal Cisneros cuando se le otorgó el título de “Magistral”, proyectándose el edificio que conocemos en la actualidad, que se erigió entre 1497 y 1515 en estilo gótico. La torre se construyó entre 1528 y 1582, recibiendo el aspecto actual en 1618. Cabe destacar que tanto el claustro procesional como la capilla de San Pedro se incorporaron en el siglo XVII.
No podemos dejar de mencionar que, en el año 1904, la Magistral fue declarada Monumento Nacional. Además, a mediados de julio de 1936, al comienzo de la Guerra Civil española, este templo fue incendiado, por lo que perdió gran parte de sus tesoros, salvándose varias rejas, así como unas sillas del antiguo coro. En 1991 se procedió a restaurar la diócesis de Alcalá y fue elevada a la categoría de catedral-magistral. Así pues, se consiguió recuperar aquella diócesis complutense que hubo desde el siglo V hasta el año 1099. ¡Sorprendente!