MUCHO CUIDADO
Si le echas agua del grifo y lavavajillas al limpiaparabrisas, estás preparando una avería de 300 euros
El agua del grifo contiene minerales que forman sedimentos de cal con el tiempo.
Rellenar el limpiaparabrisas con agua del grifo parece un gesto inofensivo cuando te quedas sin líquido. Sin embargo, esta práctica puede dañar seriamente todo el sistema de tu vehículo y dejarte sin visibilidad.
¡Mucho cuidado si rellenas el limpiaparabrisas con agua del grifo o jabón casero! Esta solución provisional puede provocar una avería grave en el sistema de tu coche.
El agua del grifo contiene minerales que forman sedimentos de cal con el tiempo. Estos minerales obstruyen por completo las mangueras, la bomba y los eyectores del vehículo.
Además, a partir de los cero grados el agua se congela dentro del depósito. Esto puede romper los conductos o agrietar el propio recipiente del limpiaparabrisas.
Mezclar agua con jabón doméstico tampoco arregla nada. Genera demasiada espuma y deja una película grasienta sobre el cristal.
Esa capa empeora la visibilidad con el sol o los reflejos de noche. Por si fuera poco, el jabón daña las gomas de las escobillas.
Usa solo agua como emergencia puntual si te quedas vacío en trayecto. En cuanto puedas, vacía el depósito y usa líquido limpiaparabrisas homologado.
El producto específico incluye aditivos detergentes y anticongelantes para cada estación. En verano disuelve insectos y resina, y en invierno evita bloqueos por heladas.
Revisa con regularidad el nivel del depósito antes de emprender viajes largos por carretera. Mantener una visibilidad óptima depende de detalles tan sencillos como elegir la fórmula adecuada.