SEGURIDAD VIAL

Frenado de emergencia y detector de distracciones, los nuevos ADAS obligatorios

A partir de este lunes, todos los coches que se matriculen deberán añadir obligatoriamente estos dos sistemas de ayudas a la conducción.

Todos los coches matriculados a partir de este lunes deben incorporar obligatoriamente sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) para prevenir distracciones y de frenado de emergencia, según establece el reglamento sobre la seguridad general de los vehículos de la Unión Europea (UE).

Los ADA son soluciones tecnológicas que se integran en los vehículos para mejorar la seguridad tanto del conductor y los pasajeros como de otros usuarios de la vía como peatones y ciclistas, además de mejorar la experiencia al volante.

Reducir a cero los fallecidos en 2050

La UE ha ido imponiendo su obligatoriedad para los nuevos modelos a lo largo de los años con el objetivo de reducir a cero las muertes por accidente en 2050.

El sistema avanzado de advertencia de distracciones del conductor y el sistema de frenado de emergencia para peatones y ciclistas son los dos últimos ADAS incluidos en el reglamento que entran en vigor este lunes para nuevas matriculaciones.

El primero tiene como objetivo reducir la siniestralidad provocada principalmente por el cansancio, la fatiga y las distracciones. Se utilizan sensores en el volante o cámaras que monitoriza las facciones de la cara y determinan cuando un conductor está distraído según la duración y dirección de la mirada.

El sistema de frenado de emergencia asegura que la frenada se realice con la intensidad necesaria para detener el coche reduciendo al máximo la distancia a la hora de responder a una posible colisión con peatones o ciclistas. Se trata básicamente de evitar atropellos.

Otros ADAS incorporados hace un año

Hace exactamente un año entró en vigor la obligatoriedad de que los nuevos vehículos incorporaran al menos otros diez ADAS, entre ellos, el asistente de velocidad inteligente para respetar los límites de velocidad o la cámara trasera con detección de tráfico cruzado que ayuda a maniobrar marcha atrás.

La alerta de cambio involuntario de carril, la preinstalación del alcoholímetro (alcolock) para detectar la tasa de alcohol del conductor, la caja negra que recopila datos para en caso de accidente conocer lo que ha ocurrido antes, durante y después; y la alerta de cinturón en las plazas traseras son otros de los sistemas de ayuda a la conducción obligatorios.

Además, también los nuevos vehículos matriculados desde hace un año deben llevar incorporado el sistema de control de crucero adaptativo que mantiene la velocidad programada de manera continuada cuando está activado y el de control de presión de neumáticos que avisa al conductor cuando los parámetros no son los correctos.