EL PUNTO AMARILLO ES MUY ÚTIL

Las marcas rojas, amarillas y blancas de los neumáticos tienen una función: lo que debes saber

Las líneas de colores que recorren la banda de rodadura y los pequeños puntos pintados en los laterales no son simples adornos.

Cuando se monta un neumático nuevo, hay detalles que llaman la atención aunque pocos conductores sepan para qué sirven. Las líneas de colores que recorren la banda de rodadura y los pequeños puntos pintados en los laterales no son simples adornos, pero tampoco indican necesariamente que una cubierta sea mejor que otra. Su utilidad depende de dónde aparecen y del sistema que emplee cada fabricante.

Estas señales responden, principalmente, a necesidades de identificación durante la fabricación y a referencias técnicas que pueden facilitar el montaje de las ruedas. Entender la diferencia permite evitar interpretaciones erróneas y, sobre todo, distinguir las marcas internas de la información que realmente importa para elegir y mantener los neumáticos.

Las rayas de colores no indican la calidad del neumático

Las franjas rojas, amarillas, verdes o blancas que aparecen sobre la banda de rodadura suelen utilizarse en los procesos industriales para identificar neumáticos, materiales o referencias concretas. En las fábricas se producen numerosas medidas y variantes, por lo que disponer de códigos visuales facilita la clasificación, el almacenamiento y el control de los productos.

No existe, sin embargo, un código universal que permita interpretar estas líneas de la misma forma en todas las marcas. Una raya roja no significa necesariamente que el neumático tenga más agarre, y una amarilla tampoco indica que sea más resistente o que pertenezca a una categoría inferior.

Estas franjas suelen desaparecer progresivamente cuando el neumático empieza a rodar, ya que están aplicadas superficialmente sobre la goma. Su desaparición forma parte del desgaste normal y no afecta por sí misma al comportamiento de la cubierta.

El punto amarillo ayuda a equilibrar la rueda

Distinto es el caso de los puntos de colores que aparecen en el flanco del neumático. En determinados modelos, estas marcas sí ofrecen información técnica que el profesional puede aprovechar durante el montaje.

El punto amarillo suele identificar la zona más ligera del neumático. Como la llanta también presenta pequeñas diferencias en la distribución del peso, el instalador puede utilizar esta referencia para orientar la cubierta y compensar mejor las masas del conjunto. Tradicionalmente, el punto amarillo se alinea con la válvula de inflado, aunque el procedimiento puede variar según las características de la llanta y las indicaciones del fabricante.

El objetivo es facilitar el equilibrado de la rueda, una operación que se realiza con una máquina específica y que permite determinar dónde deben colocarse los contrapesos necesarios para que el conjunto gire de forma uniforme.

Punto rojo en la rueda | Centímetros Cúbicos

¿Qué significa el punto rojo?

El punto rojo suele estar relacionado con la uniformidad del neumático. En los sistemas que utilizan esta referencia, identifica una zona de máxima variación de fuerza radial, es decir, un punto en el que la cubierta presenta una diferencia de rigidez o comportamiento al girar.

Si la llanta dispone de una marca compatible, el taller puede aprovechar ambas referencias para optimizar el montaje. No obstante, el significado exacto de cada señal depende del fabricante y no todos los neumáticos incorporan estos puntos.

Un equilibrado incorrecto puede provocar vibraciones en el volante o en el habitáculo, especialmente a determinadas velocidades. También puede contribuir a un desgaste irregular y reducir el confort de marcha. Por eso, después de cambiar un neumático, conviene comprobar que el conjunto está correctamente equilibrado y acudir al taller si aparecen vibraciones que antes no existían.

¿Y las marcas blancas?

El blanco tampoco tiene un significado único para todos los fabricantes. En algunos sistemas puede utilizarse como referencia vinculada a la uniformidad del neumático o a los controles de fabricación. Por tanto, no es correcto atribuirle una función universal sin conocer el código empleado por la marca.

La misma precaución debe aplicarse a las líneas de colores: el aspecto de una señal, por sí solo, no permite saber qué características tiene la cubierta ni si es adecuada para un vehículo concreto.

Qué debes revisar de verdad al cambiar los neumáticos

Más allá de los colores, hay varios aspectos que sí conviene comprobar antes de comprar o montar neumáticos nuevos:

Medidas: deben coincidir con las homologadas para el vehículo o con las equivalencias admitidas.

Índice de carga y código de velocidad: deben cumplir las especificaciones correspondientes al coche y al uso previsto.

Presión de inflado: hay que ajustarla a los valores indicados por el fabricante, normalmente recogidos en una etiqueta situada en el marco de una puerta, la tapa del combustible o el manual.

Sentido de giro y montaje: si el neumático es direccional, debe respetarse la flecha marcada en el flanco. En los modelos asimétricos también hay que colocar correctamente las caras interior y exterior.

Estado y desgaste: es importante vigilar la profundidad del dibujo, los cortes, las deformaciones y cualquier desgaste irregular.

La presión merece especial atención. Circular con los neumáticos poco inflados aumenta la resistencia a la rodadura, puede elevar el consumo y favorece el calentamiento de la goma. Una presión excesiva también puede perjudicar el confort y alterar la superficie de contacto con el asfalto. Lo recomendable es comprobarla en frío, siguiendo las cifras del fabricante, y no utilizar como referencia la presión máxima que aparece grabada en el flanco.

También conviene revisar el estado de las ruedas antes de un viaje largo y después de circular por carreteras con baches o de sufrir un golpe contra un bordillo. Si el coche tiende a desviarse, el volante vibra o el desgaste es desigual, es aconsejable que un profesional revise tanto los neumáticos como el equilibrado, la alineación y los elementos de suspensión.

En definitiva, las marcas de colores forman parte de los procesos de fabricación y montaje. Algunas facilitan el trabajo del taller, pero no son una escala de calidad ni sustituyen la información técnica del neumático. Para conducir con seguridad, lo importante sigue siendo elegir la cubierta adecuada, mantener la presión correcta y vigilar su estado durante toda su vida útil.