TODOTERRENO POLIVALENTE DE 48 CV
Test a fondo BMW F 450 GS: la trail para el A2 que estábamos esperando
Extraordinaria relación peso/potencia dentro de la categoría A2: 48 CV con un peso de sólo 178 kg.
Hay motos que llegan para cubrir un hueco y otras que llegan para corregir errores. La nueva BMW F 450 GS pertenece más al segundo grupo.
La anterior G 310 GS cumplía como moto de acceso a la gama GS, pero se quedaba corta para quienes buscaban una auténtica trail con capacidad para viajar, salir del asfalto y mantener un buen ritmo en carretera.
Con la F 450 GS, BMW parece haber encontrado el equilibrio. Sobre el papel es, sencillamente, la GS ideal para el carnet A2.
Más potencia, pero sobre todo más moto
El cambio más importante está bajo el depósito. BMW abandona el monocilíndrico de la 310 para apostar por un nuevo bicilíndrico en línea de 420 cc que entrega los 48 CV permitidos para el permiso A2 y 43 Nm de par.
La cifra de potencia era casi obligatoria en este segmento, pero lo realmente interesante es cómo la consigue. El nuevo motor utiliza un cigüeñal calado a 135 grados, una solución que busca ofrecer una entrega de potencia con más carácter sin renunciar a un funcionamiento suave gracias al eje de equilibrado.
En una moto pensada para combinar carretera y pistas, disponer del máximo permitido para el A2 marca diferencias frente a la anterior G 310 GS, que en determinadas situaciones acusaba la falta de potencia, especialmente con pasajero, equipaje o en vías rápidas.
Ligera y preparada para salir del asfalto
BMW declara un consumo de 3,8 litros cada 100 kilómetros y una autonomía que supera los 350 kilómetros gracias a su depósito de 14 litros, cifras interesantes para quienes buscan una moto viajera.
Pero donde realmente parece haber puesto el foco la marca es en el comportamiento dinámico.
El nuevo bastidor tubular de acero utiliza el motor como elemento estructural y se combina con una distancia entre ejes contenida para favorecer la agilidad.
A ello se suma una horquilla invertida KYB de 43 mm y un amortiguador trasero regulable, mientras que las versiones Sport y GS Trophy añaden suspensiones con mayores posibilidades de ajuste.
No pretende ser una enduro de competición, pero sí una trail capaz de afrontar caminos, pistas e incluso zonas algo más técnicas (VER VÍDEO) con bastante más confianza de la que transmitía la G 310 GS.
Electrónica muy completa para el segmento
De serie incorpora modos de conducción Rain, Road y Enduro, además de ABS Pro con asistencia en curva, control de tracción (DTC), control del freno motor (MSR) y Dynamic Brake Control.
Las versiones superiores añaden el modo Enduro Pro, pensado para neumáticos de tacos y conducción fuera del asfalto, permitiendo desconectar el ABS de la rueda trasera.
Embrague Easy Ride: toda una novedad
BMW introduce además el sistema Easy Ride Clutch (ERC), un embrague centrífugo que evita tener que accionar la maneta al arrancar, detenerse o cambiar de marcha cuando trabaja junto al Shift Assistant Pro.
A diferencia de otros sistemas similares, mantiene el freno motor prácticamente hasta detener la moto y permite seguir utilizando la maneta de forma convencional cuando el piloto lo considere necesario.
No es un elemento imprescindible, pero sí puede facilitar la conducción en ciudad y, sobre todo, cuando el terreno se complica fuera del asfalto.
Ergonomía de auténtica GS
La posición de conducción responde a lo que se espera de una GS: manillar ancho, postura erguida y una ergonomía pensada tanto para conducir sentado como de pie.
BMW ofrecerá tres alturas de asiento —830, 845 y 865 mm—, además de accesorios como elevadores de manillar o estriberas específicas para uso off-road, lo que permitirá adaptar la moto a distintos perfiles de usuario.
La pantalla TFT de 6,5 pulgadas, la iluminación Full LED y la conectividad con el teléfono completan un equipamiento tecnológico que ya es habitual en esta categoría.
Conclusiones del test a fondo
La BMW F 450 GS llega a un segmento cada vez más competido, pero lo hace con argumentos sólidos. Sus 48 CV, el nuevo motor bicilíndrico, una parte ciclo desarrollada para combinar carretera y pistas y un nivel de electrónica poco habitual en una trail de acceso hacen que represente un paso adelante muy importante respecto a la anterior G 310 GS.
Sobre el papel, parece un acierto. Es una moto suficientemente potente para viajar, ágil para disfrutar en carreteras reviradas y con capacidades reales para aventurarse por pistas e incluso afrontar rutas de enduro ligero sin dar la sensación de ir al límite de sus posibilidades.
BMW no ha buscado construir la GS más pequeña de su catálogo, sino una trail con identidad propia. Y, visto lo que ofrece, tiene argumentos para convertirse en una de las referencias entre las motos aptas para el carnet A2.