Críticos con la presidenta
Los arquitectos, en pie de guerra contra Ayuso por la reforma de la Real Casa de Correos: "El pliego es un batiburrillo de definiciones inconexas"
Los detalles Los profesionales denuncian que parece un contrato adjudicado a dedo, ya que la única oferta presentada y aceptada ha sido la de la interiorista Alejandra Pombo.
Resumen IA supervisado
Los arquitectos españoles están en desacuerdo con las condiciones de licitación para la reforma de la Real Casa de Correos de Sol por parte del Gobierno de Ayuso, alegando que parece un contrato adjudicado a dedo. Critican que la obra, que requiere cambios estructurales, se haya asignado a la interiorista Alejandra Pombo, sin la participación de un arquitecto, a pesar de tratarse de un bien de interés cultural que exige su intervención. La Comunidad de Madrid justifica la concesión directa como una "actuación artística única", pero los arquitectos no están de acuerdo, argumentando que debería involucrar a profesionales especializados.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los arquitectos españoles se han puesto en pie de guerra después de ver las condiciones en las que el Gobierno de Ayuso ha licitado la reforma de la Real Casa de Correos de Sol, donde está su sede. Denuncian que parece un contrato adjudicado a dedo, aprovechando, dicen, un vacío legal. Según los arquitectos, se trata de una tomadura de pelo, para que el trabajo recaiga en una interiorista cuando, denuncian, la reforma va a implicar cambios en la estructura.
Lo cierto es que la Comunidad de Madrid podría adjudicar las obras a quien quisiera si no fuera porque el edificio en el que se van a llevar a cabo es un bien de interés cultural. "Para actuar en un BIC, hay que contratar a un arquitecto, acompañado de unos medios técnicos y de unos profesionales que se tienen que identificar", explica al respecto Jesús San Vicente, arquitecto y decano del Colegio de Arquitectos de Madrid.
Sin embargo, esto no se ha hecho en la única oferta presentada y aceptada: la de la interiorista Alejandra Pombo. "Creo que es más importante definir quién va a ser el arquitecto (...) antes que quién va a decorar esto", defiende Rubén Arroyo, arquitecto técnico.
Una concesión directa sin concurso
Por su parte, la Comunidad justifica la concesión directa sin concurso, sin que pueda concurrir nadie más, en que es una "actuación artística única" que solo ella puede hacer, algo con lo que no están de acuerdo los arquitectos: "El tipo de contrato que se encarga a Calatrava solo él lo puede hacer. Sin embargo, lo que hay detrás de esto son trabajos que puedan hacer arquitectos y profesionales especializados", subraya el abogado Javier Flores.
Mientras, la Comunidad de Madrid no ha dejado claro si estos trabajos son "una rehabilitación, un cambio de materiales o un cambio de mobiliario, porque el pliego es un batiburrillo de definiciones inconexas", tal y como critica Rubén Arroyo. En cualquier caso, deberían ser realizados por un arquitecto.