Enfado en Moncloa
El distanciamiento entre Italia y España ya se veía venir con la política migratoria: mientras Sánchez regulariza, Meloni aprueba intercepciones navales
Entre líneas La cordialidad entre Sánchez y Meloni siempre se ha hecho patente a pesar de que están en las antípodas ideológicas.
Resumen IA supervisado
La relación entre Pedro Sánchez y Giorgia Meloni ha sido cordial, pero recientemente se produjo un choque debido a la queja del presidente español por no ser invitado a una reunión previa a la cumbre del Consejo Europeo organizada por Meloni. Este primer desacuerdo sorprende, dado que ambos líderes tienen visiones opuestas en temas clave como la inmigración. Mientras España ha anunciado la regularización de medio millón de migrantes, Meloni ha endurecido su política migratoria con medidas como bloqueos navales temporales y un procedimiento acelerado para expulsar migrantes. Además, ha propuesto un acuerdo con Albania para gestionar migrantes, aunque ha enfrentado obstáculos legales.
* Resumen supervisado por periodistas.
La relación entre los gobiernos de Pedro Sánchez y Giorgia Meloni siempre ha sido cordial, pero este jueves han tenido su primer choque público. Se ha debido a la queja del presidente español por no haber sido invitado a la reunión previa a la cumbre informal del Consejo Europeo organizada por la italiana. Lo que sorprende es que la primera disputa haya sido por una convocatoria, cuando son mandatarios con visiones muy diferentes sobre temas clave.
Uno de ellos es la inmigración, que podría haber sido motivo de conflicto desde hace tiempo, ya que es un tema que se trata y sobre el que se legisla en Bruselas. En este asunto, mientras Moncloa ha anunciado la regularización de medio millón de migrantes, Meloni ha endurecido aún más su política migratoria.
El miércoles el Consejo de Ministros italiano dio luz verde a un proyecto de ley que incluye medidas como la potestad de aplicar bloqueos navales temporales y un procedimiento acelerado para el retorno inmediato de migrantes desde las fronteras.
Estos bloqueos serán temporales, de 30 días y prorrogables a seis meses, en aguas territoriales ante "amenazas graves" a la seguridad. Además, incluirán multas de entre 10.000 y 50.000 euros.
También ampliará "las circunstancias en las que un juez, tras una condena, puede ordenar la expulsión o el retorno de un extranjero, y se establece un procedimiento acelerado para la expulsión de extranjeros detenidos".
Esta no es la primera medida de Meloni para frenar la inmigración. En 2023 anunció un acuerdo de 800 millones de euros con Albania para la creación de centros a los que llevar a los migrantes mientras se analizaban sus peticiones de asilo. Aunque el proyecto fue frenado por los jueces italianos, ha seguido adelante.
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