Crisis migratoria en Ceuta
Sin fechas ni soluciones claras en su vuelta de vacaciones: Sánchez no fija plazos para solventar la crisis migratoria en Ceuta
Los detalles El presidente del Gobierno no concreta prácticamente nada para una solución a la crisis migratoria en Ceuta. A su regreso de vacaciones y un mes después de la avalancha migratoria en la ciudad autónoma, Sánchez no da un plazo concreto de cuándo seran retornados o de qué va a suceder con los menores.
Resumen IA supervisado
Un mes después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, la crisis persiste sin solución clara. El presidente Pedro Sánchez, tras unas criticadas vacaciones, ha hablado en la Cadena Ser, pero sin aportar concreción sobre el retorno de los migrantes o las cifras exactas de los que permanecen en Ceuta. La policía ha tenido que intervenir para controlar la situación en Loma Colmenar. Sánchez ha asegurado que pronto habrá plazas en Ceuta y que muchos migrantes retornarán a Marruecos en "plazos razonables". Ha negado la implicación de Marruecos y ha señalado a Rusia, Israel y grupos ultraderechistas por propagar bulos sobre la crisis. Según el Servicio Europeo de Acción Exterior, estas redes han atacado a España y Europa en temas de migración irregular.
* Resumen supervisado por periodistas.
Un mes después de la llegada masiva de migrantes a Ceuta, la crisis sigue sin resolverse y el malestar en la ciudad autónoma es evidente. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prácticamente desaparecido este mes en unas criticadas vacaciones, ha vuelto a hablar en una extensa entrevista con Aimar Bretos en la Cadena Ser. Sin embargo, Sánchez ha aclarado muy poco o nada sobre qué plazos se manejan para la vuelta a la normalidad en Ceuta. Tampoco ha logrado afinar la cifra de migrantes que siguen deambulando por las calles.
Mientras, hoy la policía ha tenido que disparar al aire para evitar una avalancha a las puertas del asentamiento ceutí de la Loma Colmenar. Cientos de migrantes llevan más de una semana acampados esperando. Sánchez se ha limitado a anunciar que "dentro de poco" habrá "suficientes" plazas en Ceuta para acogerlos. También ha augurado que la mayor parte de los migrantes "muy previsiblemente retornen a Marruecos" y que lo harán en "plazos razonables".
Pero más allá de esas palabras, el presidente lo que ha aportado es falta de concreción. No ha dado un plazo concreto sobre cuándo serán retornados los migrantes, ni soluciones más allá de la reubicación de los migrantes y el refuerzo de la seguridad. Tampoco ha sido contundente en las cifras y aunque ha reconocido que los tiempos se están alargando demasiado para los ceutíes, ha descartado que los migrantes vayan a ser trasladados por ahora a la Península, además de reconocer que desconoce cuántos podrían tener derecho a asilo. Tampoco ha concretado Sánchez qué va a pasar con los menores no acompañados y se ha limitado a apelar a la solidaridad del resto de comunidades autónomas y a Marruecos.
Una tibieza que contrasta con la contundencia con la que ha negado que Marruecos tuviera algo que ver en esta llamada masiva en la que más de 70.000 migrantes alcanzaron Ceuta a través del mar, por el espigón del Tarajal o directamente pasando la valla fronteriza.
"No hay ninguna información por parte ni de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ni tampoco del Centro Nacional de Inteligencia" así como tampoco de los centros de Inteligencia de países con los que colabora España que plantee "alguna duda sobre la participación de una u otra forma por parte de las autoridades marroquíes". "¿Qué gana Marruecos con este tipo de tácticas?", ha planteado.
El jefe del Ejecutivo ha afirmado que siguen investigando las causas de la crisis. Frente a los comentarios y las acusaciones "muy graves, peligrosas y de alguna manera también gratuita", ha defendido que el Gobierno tiene que actuar "sobre hechos y datos ciertos".
En este sentido, ha dicho que lo que se sabe hasta ahora es que "se tergiversó" la sentencia del Tribunal Supremo que impide las 'devoluciones en caliente' en las entradas a nado y que la misma "fue expandida por las redes sociales a través de bulos, de desinformación, también de organizaciones criminales que tratan con seres humanos" pese a que "no es cierto" que no se puede devolver a quienes entren nadando en la ciudad autónoma.
Y ha señalado directamente a Rusia, Israel y a una "internacional ultraderechista" como instigadores y propagadores del bulo. Los bulos, según el jefe del Ejecutivo, se expandieron en redes sociales "asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración, no solamente para atacar a España sino también a Europa".
Respecto a esta cuestión, ha puntualizado que no es algo que diga el Gobierno español sino que también lo apuntó el Servicio Europeo de Acción Exterior, que dijo que "efectivamente hubo redes rusas e israelíes que propagaron estos bulos y que atacaron al Gobierno de España y a los gobiernos europeos en un tema muy corrosivo, como es la lucha contra la migración irregular".