Escándalo sanitario en Madrid
El doble juego de Ayuso: anuncian una investigación sobre las listas de espera mientras criminalizan al médico que lo destapó
Los detalles En la misma intervención el Gobierno de Ayuso ha sido capaz de anunciar una investigación interna sobre las listas, de decir que no hay nada ilegal y de señalar al médico que ha denunciado la manipulación en las listas de espera del Ramón y Cajal.
Resumen IA supervisado
El sector sanitario madrileño y el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso enfrentan un escándalo tras descubrirse que dos jefes médicos del Hospital Ramón y Cajal manipularon la gravedad de 57 pacientes en lista de espera quirúrgica. Esta acción buscaba mejorar el balance de listas de espera, pasando pacientes de prioridad preferente a normal. El doctor Luis Alberto Martos destapó el caso, revelando documentos que prueban la manipulación. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, anunció una investigación interna, aunque negó ilegalidades y criticó al denunciante. La ministra de Sanidad, Mónica García, teme que la investigación se centre en Martos y no en las prácticas denunciadas.
* Resumen supervisado por periodistas.
La noticia golpeaba este martes al sector sanitario madrileño y al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Dos jefes médicos del Hospital Ramón y Cajal rebajaron la gravedad de los pacientes para mejorar el balance de sus listas de espera para cirugías a espaldas de los cirujanos.
Una manipulación en los triajes realizados por los médicos que afectaba a 57 pacientes en lista de espera quirúrgica del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del hospital. Les habían pasado de prioridad preferente (quienes deben ser intervenidos antes de 90 días) a la normal (operación antes de 180 días). Así, los responsables ganaban tiempo para lograr que los pacientes fueran operados en plazo y cumplir con las exigencias de la Consejería de Sanidad.
El escándalo lo destapaba un veterano cirujano de traumatología en el citado hospital, el doctor Luis Alberto Martos. El País, que adelantaba la noticia, accedía a documentos y correos que demostraban la manipulación y la exigencia de los superiores de cumplir los objetivos de la Consejería.
Tras la noticia, Ayuso guardaba silencio y su consejera de Sanidad, Fátima Matute, reconocía que abrirían "unas diligencias de información interna para volver a revisar todo nuestro sistema", aunque en la misma frase adelantaba los resultados insistiendo en que no se ha hecho nada ilegal.
Es más, Matute cargaba directamente contra el médico denunciante acusándole de tener abierto un expediente disciplinario. "Es mentira que se estén maquillando las listas, es un mantra que se está intentando hacer ver y son en base a las declaraciones de un sanitario que tiene un expediente disciplinario abierto mucho antes de que hiciera estas declaraciones", decía la consejera.
Pero lo cierto es que Martos siguió el protocolo y dio aviso a sus superiores de la situación irregular que había descubierto. "El motivo es organizativo, dar buenas cifras frente a la Consejería de Sanidad, que es la que le va a demandar la gestión, tanto al director médico Rafael Martínez como al jefe de servicio Basilio José", explicaba Martos a laSexta.
Además de Martos, otros trabajadores del centro han mostrado su enfado por lo ocurrido y lamentan que haya pacientes "que se retuercen de dolor" a los que les bajan la gravedad de la enfermedad. Y aseguran que esta situación no es única del Ramón y Cajal, sino que se extiende a otras especialidades y a otros hospitales.
La ministra de Sanidad teme que la investigación se centre en el denunciante
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha mostrado hoy su temor a que la investigación que va a realizar la Comunidad de Madrid se centre en el médico que ha denunciado la situación.
En una entrevista en 'La Cafetera' de Radiocable, García ha señalado que lleva denunciando "desde hace mucho tiempo" que la Comunidad de Madrid lleva a cabo "este tipo de prácticas", "ingeniería estadística" para, después, "poder mandar datos al Ministerio de Sanidad diciendo que son los que mejor lo hacen".
"Y los que vivimos en Madrid sabemos que las listas de espera en Madrid son un problema y también son, de alguna manera, el caldo de cultivo de las derivaciones" a la privada, ha aseverado.