de Madrid a Barcelona
Sin vecinos no hay verbenas: los barrios de España celebran sus fiestas entre la tradición y la masificación turística
Los detalles En el barrio de La Latina de Madrid, los vecinos ya han dado el pistoletazo de salida a su verbenas, pero detrás de estas fiestas se esconde su gran preocupación: se reducen las manos que organizan, decoran y trabajan en ellas.
Resumen IA supervisado
Las verbenas de Madrid y otras ciudades han comenzado, pero enfrentan una creciente preocupación por la disminución de vecinos en los barrios donde se celebran. Las asociaciones vecinales lamentan que el aumento del turismo, impulsado por plataformas como Airbnb, está afectando las fiestas tradicionales. En barrios como Lavapiés y La Latina, los residentes han expresado su inquietud mediante carteles que destacan la disminución del comercio local. Esta situación también se observa en el barrio de Gràcia, en Barcelona, donde los cambios en la comunidad generan descontento. A pesar de la bienvenida a turistas, los vecinos enfatizan que sin ellos, las verbenas pierden su esencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
En las fiestas de barrios cada vez hay menos vecinos y más turistas. Por eso, precisamente, las asociaciones vecinales hacen un llamamiento: en el futuro, ¿quién va a organizar y celebrar estas verbenas si se está expulsando a los vecinos de sus barrios?
En el barrio de La Latina de Madrid, los vecinos ya han dado el pistoletazo de salida a su verbenas, pero detrás de estas fiestas se esconde su gran preocupación: saben que cada vez son menos vecinos.
"Cada vez hay más Airbnb y menos negocio en el barrio", ha afirmado un hombre. Se reducen las manos que organizan, decoran y trabajan en estas fiestas. ¿Qué pasaría si ya no estuvieran?
En el barrio, lo reivindican con un gran cartel que corona la fachada de varios edificios en el que se puede leer: "El turismo está matando Madrid". El mismo que colgaba en la plaza donde se celebraron las fiestas de San Lorenzo, en Lavapiés.
El turismo en la capital durante estas fiestas aumenta año tras año. "Es cierto que en estas fiestas viene mucha gente de fuera, sobre todo por los Airbnb que tenemos por aquí puestos", ha dicho un joven.
Y es que los vecinos son los primeros en notarlo. "Es bueno porque hay turismo, pero no es bueno para la gente del barrio porque lo único que hacen es destrozar", ha asegurado, dividido, un hombre.
Pero esta protesta se escucha en barrios de muchas otras ciudades. En el barrio de Gràcia, en Barcelona, ya arrancan motores para su verbena, y también notan la ausencia de manos para llevarlas a cabo.
"Hay un cambio, el barrio está cambiando, todo está cambiando, hay cambios que no nos están gustando", Susana Font, portavoz de la asociación de vecinos.
Las fiestas de barrio son tradición, reencuentros con vecinos y diversión. "Antes eran mucha gente del pueblo, muy familiar las fiestas y hora son más... internacional", ha contado una vecina de Barcelona.
Los extranjeros son bienvenidos, pero hay que recordar que las fiestas son para ellos, y son ellos —los vecinos— quienes las organizan, porque si faltan no habría verbenas.