Máxima condena posible para su autor
De boda a tragedia: Equipo de Investigación reconstruye el atropello múltiple que dejó cuatro muertos en Torrejón
Los detalles En noviembre de 2022, un atropello llevó el caos a un enlace en el que el autor de los hechos ni tan siquiera estaba invitado. En su huida, condujo más de 50 kilómetros para llegar hasta Castilla-La Mancha con un coche con la luna rota e incluso con "sesos" en el capó.
Resumen IA supervisado
El 6 de noviembre de 2022, en una boda en Torrejón, Comunidad de Madrid, Micael atropelló a varios asistentes, matando a cuatro personas y dejando a nueve heridas. No estaba invitado y llegó con sus hijos y sobrinos. Una discusión por una botella de whisky con el tío de la novia escaló hasta el violento incidente. Micael fue condenado a prisión permanente revisable. Durante la investigación, se determinó que el coche aceleró intencionalmente hacia la multitud. Micael huyó 50 kilómetros hasta Seseña, donde fue detenido. Su esposa, Victoria, afirma que él se arrepiente y culpa a todos por el incidente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Todo sucedió el 6 de noviembre de 2022. En Torrejón, en una boda en este área de la Comunidad de Madrid. Fue entonces cuando un conductor atropelló a varios de los allí presentes. A varios de los familiares e invitados al evento. Cuando, en su acción, mató a cuatro personas y dejó a otras nueve heridas de diversa gravedad. Hechos investigados, juzgados y por los que Micael ha sido condenado a prisión permanente revisable, la mayor pena posible.
No estaba ni invitado a la fiesta. No estaba ni invitado a un evento en el que llegó acompañado por sus dos hijos y por dos de sus sobrinos. En el que protagonizó una discusión con el tío de la novia por, como cuenta él, "una botella de whisky". "Amablemente le dije, 'primo, me echas un poquito, si no te importa'. Fue de mala postura y me dijo que no, que la botella era suya y que en la boda mandaba él", relata.
Afirma que, cuando habló con él, se quedó "pasmado": "Daba miedo. Esa cara que tenía no era normal, se le salían los ojos".
Nadie se le esperaba allí. Porque no estaba invitado. Porque, dicen, "era una persona conflictiva en el barrio": "Te buscaba problemas contigo mismo por lo que fuese. Me extrañó verle allí, pero mucho".
Manuel, padre del novio, lo mismo. "No encuentro explicación", dice. Intentó poner calma, según cuenta, yendo a hablar con él después de que le contasen que había una discusión en la boda de su hijo. "Vamos a hacer una cosa. Lo hablamos fuera de la mejor manera. Le digo que coja a su familia y que se marchen. Me dice, con mucha prepotencia, que no se iba a ir porque no había metido la pata", expresa.
Es entonces cuando se produce una discusión. No se prolonga mucho, pero uno de los hijos de Micael golpea a Manuel en la cara: "No me importa, yo sufro los puñetazos pero que no me estropeen la fiesta. Me hizo sangre y al verlo mi familia intentaron echarlos de allí".
"Se lleva a niños, ancianos y mujeres por delante"
Después, el atropello. Uno en lo que Micael, ya condenado, se lleva por delante a "niños, ancianos y mujeres", dice Manuel. "Cuanto más daño pudiera hacer, mejor. Mi madre en el cielo, mi hermano, mi hijo y mi padre en el hospital...", lamenta.
Entre las víctimas, el hijo de la cuñada del novio. Entre lágrimas, relata cómo el bebé murió en sus brazos. "Ahí estaba mi niño, volando. Yo decía, '¡Iván, Iván! No me dejes, ¡soy mamá!", cuenta.
Fueron momentos de gran pánico y de una enorme confusión. Los testigos, en los audios al 112 a los que ha tenido acceso Equipo de Investigación, colapsaron el servicio de Emergencias con llamadas en ocasiones contradictorias. "Nos hablan de un tiroteo con varias personas heridas e incluso fallecidos. A los dos minutos, nos comunican que lo que ha pasado es un atropello con bastantes víctimas", dicen los primeros agentes que llegaron al lugar.
En su investigación, la conclusión es clara. El coche iba acelerando. El vehículo en el que iban tanto Micael como sus dos hijos y sus dos sobrinos, fue cogiendo velocidad conforme se acercaba a la gente.
"Se ve la defensa delantera del coche, donde consta la matrícula y partes del paragolpes que perdió. Contenía restos de sangre de las propias víctimas", expresan. Además, "una gorra y una zapatilla que según testigos podían pertenecer al autor de los hechos".
Una huida de más de 50 kilómetros
Así inicia su huida. Una en la que llega hasta Toledo. Hasta Castilla-La Mancha. En la que recorre, con la "luna delantera destrozada", más de 50 kilómetros para llegar hasta Seseña. ""Hay restos de sangre por toda la carrocería. Hay incluso restos humanos y de sesos por el capó y por el techo", explican los agentes. En el momento de su detención, Micael no opuso resistencia.
En su declaración en sede judicial, el autor del atropello afirmó que vio "muchas navajas": "No te sé decir si había mil porque no me dio tiempo a contarlas".
Además, dice que había alguno de los asistentes a la boda con "una pistola en la mano": "Plateada, me pegaron dos tiros".
En cuanto a quién pisó el acelerador, Micael dijo que fue su cuerpo "automáticamente": "Me agaché y sentí un golpe fuerte. Cuando tuve la oportunidad de ponerme de pie venía gente detrás de mí. Al levantarme solo vi la luna rota".
En ese sentido, uno de sus sobrinos dijo que su tío estaba "ensangrentado" y que le habían dado una paliza "entre 30 hombres": "Nos perseguían un montón de ellos, eran por lo menos 200".
Las cámaras de seguridad, sin embargo, no muestran que nadie estuviera persiguiéndoles cuando corrían hacia el coche. Cuando cogieron el vehículo rumbo a Seseña: "Nos persiguió un coche hasta Valdemoro. Ahí me escapé, pensaba que los gitanos me querían matar".
La mujer de Micael, en contacto con él
Victoria, mujer de Micael, ha atendido a Equipo de Investigación en sus primeras palabras públicas después del atropello de Torrejón. Sigue en contacto con su marido, de quien dice está "pasándolo muy mal" y que "llora" al recordar lo que pasó. "Se arrepiente de haber ido a la boda. Claro, él no ha tenido la culpa. Es decir, la culpa la han tenido todos".
En sus palabras, ha expuesto que la razón por la que fue a la boda sin estar invitado fue por su hijo: "Edu estaba enfermo. De la noche a la mañana no quería ni salir ni vestirse. Fue allí para que el niño se encontrase con sus amigos y con sus amigas".
En cuanto al carácter de su marido, a quien temen en la Cañada Real, dice que no niega que lo tenga. "No lo niego, y no niego que me haya levantado la mano, pero son discusiones de pareja que luego perdonas", ha compartido.
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