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"Lo más fresco, el agua": un peregrino, sobre el menú que ofrecen en un restaurante del Camino de Santiago

En un programa de Equipo de Investigación emitido en 2024, los reporteros indagaban en cómo el auge del Camino de Santiago había transformado Portomarín en un negocio turístico, con nuevas inversiones hoteleras, más alojamientos y restaurantes para atender a los peregrinos.

En un reportaje de Equipo de Investigación emitido en 2024, el programa recorría el Camino de Santiago para mostrar cómo el aumento de peregrinos había convertido localidades como Portomarín en un potente foco turístico y de negocio.

Tras recorrer los 22 kilómetros que separaban Sarria de Portomarín, una de las etapas más transitadas del Camino, los peregrinos llegaban a esta localidad lucense, donde encontraban alojamientos para todos los bolsillos. Un albergue ofrecía 50 plazas por entre 15 y 20 euros la noche. Pero la creciente afluencia de caminantes había impulsado también inversiones millonarias.

En 2024, un empresario había destinado 2,5 millones de euros a levantar un hotel sobre un antiguo viñedo. Apenas unos meses después de su apertura, el establecimiento ya alcanzaba una ocupación del 85%. El fenómeno no era aislado: el Camino había rozado el medio millón de visitantes ese año, disparando la demanda de alojamiento y restauración.

Ante esta situación, el Ayuntamiento de Portomarín había concedido en 2024 licencias para la construcción de otros cinco hoteles, que se sumaban a los 50 alojamientos que ya funcionaban en la localidad. También había alrededor de 40 restaurantes preparados para atender a los peregrinos, muchos de ellos con el tradicional menú del peregrino como principal reclamo.

Por 14 euros, uno de los establecimientos ofrecía un menú en el que no faltaban los macarrones. En otro, especializado en productos gallegos, la propuesta incluía calamares fritos y tortilla de patatas. Víctor Elizalde, peregrino entrevistado por el programa, valoraba así su experiencia gastronómica: "El producto gallego está congelado; el filete con patatas tiene un sabor muy bueno, pero se te hace bola. Macarrones, la tapa de calamares y las patatas con el filete y una botella de agua cuesta 20 euros. La conclusión es que lo más bueno es el sabor de la carne, y lo más fresco, el agua fresca. Sin más".

*El contenido al que hace referencia esta información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2024 de laSexta.

*Vuelve a ver Equipo de Investigación: el Camino en atresplayer.

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