APETITO DESCONTROLADO
¿Tienes antojo de alguno de estos tres alimentos? Podría ser una señal de este tipo de demencia
Los expertos explican que esta enfermedad neurodegenerativa puede manifestarse con cambios inesperados en la alimentación antes que con problemas de memoria.
Los primeros síntomas de una demencia no siempre tienen que ver con la pérdida de memoria. En algunos casos, las primeras señales pueden aparecer en algo tan cotidiano como la alimentación. Así lo advierten los expertos, que relacionan un cambio repentino y persistente en las preferencias por determinados alimentos con la demencia frontotemporal, una enfermedad neurodegenerativa que suele manifestarse antes que el alzhéimer.
Según explica la Sociedad de Alzheimer, las personas que desarrollan este tipo de demencia pueden comenzar a sentir un deseo inusual por dulces, alimentos grasos o ricos en carbohidratos. Además, también pueden perder el control durante las comidas, olvidar los modales en la mesa o tener dificultades para saber cuándo dejar de comer, beber alcohol o fumar.
No obstante, los especialistas insisten en que tener antojo de estos alimentos de forma ocasional no significa padecer demencia. La señal de alerta aparece cuando ese cambio surge sin motivo aparente, se mantiene en el tiempo y se acompaña de otras alteraciones del comportamiento o de la personalidad.
La demencia frontotemporal afecta principalmente a los lóbulos frontal y temporal del cerebro, regiones relacionadas con la conducta, la toma de decisiones y el lenguaje. Por ello, los primeros síntomas suelen ser muy diferentes a los del alzhéimer y, en muchos casos, pasan desapercibidos.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran la impulsividad, la pérdida de empatía, los comportamientos repetitivos u obsesivos, la dificultad para planificar tareas o tomar decisiones y la falta de conciencia sobre los propios cambios de conducta. De hecho, la mayoría de los pacientes no percibe que algo está ocurriendo, por lo que suelen ser los familiares quienes detectan las primeras señales.
Los expertos recuerdan que este tipo de demencia suele aparecer a edades más tempranas que la enfermedad de alzhéimer, por lo que reconocer estos síntomas puede ser clave para lograr un diagnóstico precoz.
Si una persona comienza a desarrollar un apetito descontrolado por dulces, grasas o carbohidratos junto con cambios llamativos en su personalidad o comportamiento, los especialistas recomiendan consultar con un profesional sanitario para valorar el origen de estos síntomas.