HASTA 9,7 GW MENOS

El eclipse solar pondrá a prueba la red eléctrica europea: España será el país más afectado

El fenómeno astronómico provocará una caída temporal de hasta 9,7 gigavatios de generación fotovoltaica en toda Europa, 5 de ellos en España. La coincidencia del evento con el atardecer ayuda, pero la tensión provocada por la sequía en centrales nucleares e hidroeléctricas obliga a los operadores a coordinar reservas extraordinarias de energía.

Eclipse solar Unsplash

Mientras millones de personas preparamos nuestras gafas homologadas para contemplar el eclipse solar del próximo miércoles, los centros de control de la red eléctrica en toda Europa afrontarán un reto mayúsculo. El objetivo, que en esta circunstancia tan extraordinarias todo siga dentro de la normalidad.

La sombra proyectada por la Luna al interponerse entre la Tierra y el Sol reducirá de forma brusca la radiación que reciben las instalaciones fotovoltaicas del continente. Según estimaciones del operador francés RTE y de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E), la generación solar en Europa sufrirá una merma de hasta 9,7 gigavatios (GW) entre las 19:15 y las 21:30 horas, un impacto equivalente al consumo de diez millones de hogares.

España, donde el eclipse alcanzará la franja de totalidad en buena parte de la península, será de lejos el país más afectado. Redeia, el operador del sistema prevé una reducción temporal de aproximadamente 5 GW en la península ibérica. Esta cifra equivale al 13% de la demanda máxima de electricidad de un día laborable típico de agosto.

A pesar de la magnitud del descenso, los organismos internacionales y las autoridades energéticas descartan que el suministro a los consumidores corra peligro.

El sector suele recordar un precedente reciente, el eclipse total del 20 de marzo de 2015. También se temía un apagón y, sin embargo, el sector eléctrico superó el test de estrés con nota. Sin embargo, hay muchas diferencias entre ambos eclipses como para caer en la relajación. Para empezar, aquel evento solo fue total en las islas Feroe y el archipiélago noruego de Svalbard. Además hay que tener en cuenta que entre 2015 y 2026, la energía solar ha crecido enormemente en el mix de muchos países europeos.

Un descenso que coincidirá con el atardecer

El factor clave que mitiga la gravedad del impacto es el momento del día en que se desarrollará el fenómeno. Al producirse al atardecer, la sombra del eclipse coincidirá con un periodo en el que la producción fotovoltaica ya experimenta un descenso natural por la menor inclinación del Sol. La coincidencia no generará un pico inédito, sino que adelantará y acentuará una curva descendente prevista en las rutinas de los centros de control.

"Estimamos que en el sistema eléctrico peninsular el impacto sea limitado y en Canarias y Baleares será mucho más reducido incluso", ha afirmado Ricardo Bajo, director de servicios para la operación de Redeia (Red Eléctrica de España). La duración de la fase de totalidad, momento en el que la Luna cubre por completo el disco solar, durará entre uno y dos minutos, por lo que las variaciones se gestionarán mediante el uso compensatorio de otras tecnologías disponibles en la red.

Sin embargo, el margen de maniobra de algunos países europeos llega condicionado por un contexto climático adverso. Durante los primeros días de agosto, una ola de calor que afectó al centro y este de Europa obligó a paralizar o reducir la capacidad de varias centrales nucleares, térmicas e hidroeléctricas en Francia, Italia, Polonia, Hungría, Rumanía y Eslovenia, debido al bajo caudal y al elevado incremento de la temperatura de los ríos utilizados para la refrigeración.

Medidas de contingencia en la red europea

Para contrarrestar la pérdida simultánea de miles de instalaciones solares en un momento en que la energía hidroeléctrica y la nuclear operan con restricciones, los operadores han establecido un protocolo de coordinación a escala comunitaria. ENTSO-E ha activado un grupo de trabajo especializado para supervisar la evolución en tiempo real, aumentar los márgenes de seguridad y bloquear cualquier interrupción programada en las líneas de transporte de alta tensión con el fin de mantener la máxima flexibilidad operativa.

Bajo condiciones de cielo despejado, la producción fotovoltaica experimentará un cambio rápido pero predecible, según han explicado desde ENTSO-E. Para anticiparse a las fluctuaciones, los operadores recibirán predicciones meteorológicas actualizadas minuto a minuto, apoyándose en la experiencia acumulada durante eclipses parciales anteriores, a diferencia de lo ocurrido en el gran eclipse total europeo de 1999, cuando la tecnología fotovoltaica apenas representaba una fracción testimonial de la matriz energética.

Por su parte, la Comisión Europea ha confirmado que el estado de las interconexiones transfronterizas permitirá equilibrar las cargas. "Dado que el fenómeno tendrá lugar a última hora de la tarde, no se espera que su impacto sea enorme", sostiene Anna-Kaisa Itkonen, portavoz de la Comisión Europea, subrayando que la activación de reservas térmicas e hidráulicas de regulación rápida absorberá sin incidencias la caída de la oferta solar.

La red española comenzará a notar la perturbación a las 19:31, cuando el eclipse se perciba desde A Coruña. Para los gestores de nuestras redes, serán 120 minutos más que interesantes, hasta que al filo de las 21:30 la mancha de sombra se despida de Baleares, la última región española en ser bendecida por este extraordinario evento.