CUEVAS

Así son las cuevas de Tomelloso

Si visitas Tomelloso en verano… te sobrarán razones para esconderte en sus cuevas.

Cueva-Bodega en Tomelloso Imagen cortesía de Turismo de Tomelloso

Caminar por las calles de Tomelloso es caminar sobre cuevas, como lo lees, cuevas en las que, en pleno verano, te gustará colarte más si cabe que en cualquier otra época del año por una razón que seguro imaginas: las altas temperaturas diurnas que alcanza esta localidad en los meses de julio y agosto. Pero ¿qué tienen de especial estas cuevas bajo el suelo de Tomelloso? Para empezar, su historia.

Hace aproximadamente dos siglos los vecinos de Tomelloso hicieron algo que podía parecer en su momento una locura o incluso un absurdo pero que acabó por desvelarse como una gran idea: excavaron bodegas bajo sus propias casas ¿con qué fin? Hacer buen vino y conservarlo. No fue la idea de dos locos sino de un pueblo entero, de hecho no hablamos de unas pocas cuevas sino de la friolera de 2.500, todas excavadas con el mismo propósito, conservar el vino.

Cueva Segundo Dios | Imagen cortesía de Turismo de Tomelloso

La profundidad de estas cuevas no es ninguna broma, los picadores, que eran quienes las excavaban, bajaban hasta los 12 metros y las terreras iban subiendo a la superficie toda la tierra excavada que se usaba después para pavimentar suelos e incluso construir casas. Estas cuevas fueron un ‘hacer de la necesidad virtud’ de libro porque el clima duro de esta zona de España, muy frío en invierno y tórrido en verano, no es el idea para la viticultura ¿solución? Buscar refugio bajo tierra.

Antes de entrar en alguna de estas cuevas y mientras paseas por Tomelloso, fíjate bien en el suelo porque podrás ver rejas que no tienen nada que ver con el alcantarillado sino que son lumbreras, hendiduras abiertas en los techos de las cuevas para permitir el paso de la luz en perpendicular y ventilar eliminando el gas carbónico que produce el mosto al convertirse en vino.

Cueva Garcilaso | Imagen cortesía de Turismo de Tomelloso

Y una vez entre en alguna de estas cuevas ¿qué descubrirás? Grandes tinajas de barro, escalas, filtros, bombas… el equipamiento completo para la producción del vino. 2.500 cuevas decíamos que hay en Tomelloso: he aquí una pista más para que podamos hacernos una idea de cuánto se excavó en el suelo de esta localidad: si pusiésemos todas las cuevas en fila formaríamos un túnel de más de 40 kilómetros de largo ¡ahí es nada! Eso sí, no todas datan de la misma época, las hay anteriores a 1750 (aunque esas no se excavaron para producir vino como así sucedió con las excavadas a partir de 1820).

Recomendación: si vas a visitar Tomelloso recuerda organizar con tiempo una visita a sus cuevas, no están abiertas al público ni son accesibles sin más, muchas de ellas han caído en desuso y el único modo de descubrir este curioso patrimonio es avisar con antelación de tu visita.