DESCÚBRELOS
El invierno transforma algunos pueblos de España en auténticas postales blancas donde la nieve es la gran protagonista. Lejos de las estaciones de esquí, hay destinos donde las nevadas son frecuentes y el paisaje se vuelve mágico. ¡No te lo pierdas!
Cuando llega el invierno, hay lugares de España donde la nieve no es una excepción, sino parte del paisaje habitual. Lejos de las estaciones de esquí, estos pueblos y comarcas viven inviernos largos, fríos y muy blancos, perfectos para quienes buscan ver nevar, pasear entre casas cubiertas de nieve o disfrutar de una escapada invernal auténtica.
Estos pueblos demuestran que no hace falta esquiar para disfrutar de la nieve en España. Pasear entre calles blancas, ver caer los copos, disfrutar del silencio y del calor de una chimenea son razones más que suficientes para elegir cualquiera de estos destinos durante el invierno.
El Valle de Arán es una de las zonas con mayor regularidad de nevadas del país. Pueblos como Vielha, Arties o Salardú mantienen un ambiente alpino durante buena parte del invierno, con calles nevadas, arquitectura de montaña y chimeneas humeantes.
En el Pirineo navarro, localidades como Isaba, Roncal o Urzainqui destacan por sus inviernos fríos y nevados. Es una de las comarcas donde la nieve aparece con mayor frecuencia, ofreciendo paisajes rurales y muy poco masificados.
Estos pueblos del Pirineo aragonés conservan una arquitectura tradicional única y reciben nevadas habituales en invierno. Son ideales para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y un entorno de alta montaña cubierto de blanco.
Pueblos como Sotres, uno de los más altos de Asturias, viven inviernos intensos con frecuentes nevadas. La combinación de montañas escarpadas, bosques y casas de piedra convierte la zona en una de las más espectaculares cuando nieva.
La provincia de Soria es sinónimo de frío y nieve. Localidades como Vinuesa, Duruelo de la Sierra o Covaleda registran nevadas recurrentes y ofrecen bosques, lagunas heladas y paisajes silenciosos ideales para el invierno.
Aunque no nieva de forma constante, Albarracín se transforma por completo cuando lo hace. Sus calles medievales y murallas cubiertas de nieve lo convierten en uno de los pueblos más fotogénicos de España en invierno.
Pueblos como Tragacete o Uña reciben nieve casi todos los inviernos. Rodeados de pinares y parajes naturales, son perfectos para disfrutar del frío y del paisaje sin grandes aglomeraciones.
En el norte de León, pueblos como Cabrillanes o San Emiliano destacan por sus inviernos duros y nevados. Es una de las zonas menos conocidas pero donde la nieve es una constante cada temporada.