FOODIES
Son ciudades para verlas por su patrimonio y para degustarlas por su gastronomía.
Si algo no nos falta en España son ciudades históricas para comérselas en cualquier época del año, también en invierno; de todas ellas nos quedamos con cinco que son espectaculares tanto por su patrimonio histórico y arquitectónico como por sus cosas de comer:
La gastronomía gallega es particularmente famosa por la calidad de la materia prima que ofrece más que por su riqueza en cuanto a recetas y Santiago de Compostela, capital de la región, es la ciudad perfecta para descubrirla por la variedad y diversidad de restaurantes. ¿Platos que no te puedes perder? El pulpo á feria entre todos los platos de pescados o mariscos y ternera gallega si eres más de carne que de pescado; en invierno, eso sí, no debes dejar pasar la oportunidad de probar un plato de caldo gallego ya sea de grelos o de berzas. ¿De postre? Sin duda tarta de Santiago.
Segovia es una ciudad tan bella como deliciosa, es monumental y magnífica porque, además, puedes comértela mirando una de sus construcciones más emblemáticas, el Acueducto romano. En cuanto a las cosas de comer seguro que ya tienes en mente el cochinillo, imperdible plato segoviano, ahora bien, en invierno lo que te sentará de escándalo es un buen plato de judiones de la Granja que te darán además energía más que suficiente para recorrerte después caminando la ciudad del Acueducto al Alcázar.
Salamanca no es solo la Universidad más antigua de España, es una ciudad histórica también en sus palacios, iglesias y catedrales (que son dos, la nueva y la vieja) y es también, por supuesto, una ciudad para comérsela todo el año por sus bocadillos de jamón y su hornazo y particularmente en invierno gracias a sus platos de cuchara entre los que destacamos uno: las lentejas de la Armuña.
¡Qué rico sabe Toledo en sus dulces! Porque en Toledo el mazapán no es cosa de diciembre y su Navidad sino de todo el año, ahora bien, antes de llegar al postre dulce seguro que quieres disfrutar de platos de caza como la perdiz estofada o una sopa castellana. En Toledo puedes disfrutar de la cocina castellana a placer en las tabernas centenarias ubicadas de las murallas hacia dentro de la ciudad.
Cáceres es algo así como un secreto a voces, no tan popularmente famosa como Segovia o Toledo, por ejemplo, tan Patrimonio de la Humanidad como ellas y, además, rica a rabiar si hablamos de gastronomía; ¿a qué sabe Cáceres particularmente en invierno? A Migas extremeñas y a platos de cordero y caza, también a Torta del Casar (aunque a eso sabe todo el año…).