VALLADOLID

Palacio del Almirante de Medina del Campo: quién ordenó su construcción y por qué recibe ese nombre

Viajamos hasta Medina del Campo, en Valladolid, para conocer la historia que esconde su Palacio del Almirante.

Palacio del Almirante de Medina del CampoImagen de Zarateman, licencia de dominio público CC0, via Wikimedia Commons

Es el momento más que perfecto para poner rumbo a la provincia de Valladolid, concretamente hasta Medina del Campo. Allí nos encontramos con un gran número de monumentos y construcciones verdaderamente sorprendentes y espectaculares, como es el caso del Palacio del Marqués de Tejada, también conocido como Palacio del Almirante.

Palacio del Almirante de Medina del Campo, a través de su historia

Para comenzar, debemos tener en cuenta que fue construido durante el siglo XVII tras la orden de don Francisco Antonio Velandia y Aguarto, marqués de Tejada de San Llorente, y su mujer doña Petronila Nolasco de Araciel Dávalos y Sotomayor. El lugar escogido para ello fueron las antiguas casas de los Almirantes de Castilla.

Cabe destacar que las columnas, capiteles y zapatas que se encuentran en las arquerías de los muros que cierran el patio esquinado nos hacen saber que esta construcción se erigió sobre otra más antigua del siglo XVI. En la actualidad, de esa antigua edificación solamente quedan en pie las habitaciones de la parte paralela a la calle, presididas por una torreta cuadrada, así como dos grandes portadas de piedra que mantienen en lo alto el escudo del Marqués de Tejada y el muro de cerramiento.

No podemos dejar de mencionar que las estancias abiertas a la calle del Almirante, que cuentan con imponentes ventanales protegidos por unas rejas de hierro forjado, correspondían a las habitaciones del Palacio del Almirante. En cuanto a la torre, únicamente presenta una decoración estructural. Aun así, se han convertido en elementos verdaderamente característicos de esta construcción.

Palacio del Almirante en Medina del Campo | Imagen de Zarateman, licencia de dominio público CC0, via Wikimedia Commons

Palacio del Almirante de Medina del Campo, a través de sus características

Es importante tener en cuenta que, una peculiaridad de este edificio es su disposición original en el plano. El acceso al mismo no se llevaba a cabo a través de una puerta principal, sino de dos portadas que se disponían en ángulo recto y, en sus orígenes, daban acceso a un jardín de entrada. Al principio, a la zona de la vivienda, se accedía por una escalera hoy reformada y situada junto a la torre. La otra, ya desaparecida, se encontraba en el fondo del patio, cubierta por una falsa cúpula.

Además, se sabe que en la parte posterior de este Palacio del Almirante hubo otro patio. No podemos dejar de destacar las portadas, que presentan una decoración de imponentes orejeras, pilastras cajeadas a los lados y perfectamente rematadas por escudos coronados y cuartelados en cruz con las armas del marquesado de Tejada. Todo ello rodeado por un sinfín de elementos representativos y simbólicos, como es el caso de banderolas, rostros, roleos, cruz de Malta o, incluso, dos querubines junto a la punta del escudo.

Es evidente que, debido a su importancia histórica, cultural y arquitectónica, el paso del tiempo ha hecho posible que el Palacio del Almirante se haya convertido en uno de los edificios más significativos de Medina del Campo. Hasta tal punto que, todo aquel que visita este lugar, se queda prendado con la belleza que desprende esta construcción. ¡Y no es para menos!

Viajestic» Escapadas