EL VERDADERO VOLKSWAGEN
El coche del pueblo dejó de ser para el pueblo. Volkswagen quiere arreglarlo con un eléctrico más barato que el ID.Polo, menos de 20.000 euros, que podría fabricarse en España
Volkswagen prepara un pequeño coche eléctrico para 2027 que podría costar menos de 20.000 euros, ofrecer hasta 350 kilómetros de autonomía y fabricarse en España. Una vuelta a los orígenes de la marca alemana.
Volkswagen significa, literalmente, «coche del pueblo». Y durante décadas hizo honor a su nombre. El Escarabajo, el Golf, el Polo o el pequeño Lupo demostraron que era posible fabricar automóviles prácticos, asequibles y capaces de conquistar Europa. Sin embargo, los Volkswagen se han ido encareciendo hasta alejarse de aquella filosofía original.
Ahora, curiosamente, podría ser un eléctrico el encargado de recuperarla. La marca alemana prepara un pequeño urbano que aspira a costar menos de 20.000 euros. Y hay otro detalle importante: España podría ser el país elegido para fabricarlo.
El Volkswagen que vuelve a tener sentido para millones de conductores
El mercado europeo lleva años perdiendo coches verdaderamente económicos. Los utilitarios son cada vez más grandes, sofisticados y caros. Incluso los modelos que antes representaban la puerta de entrada a una marca han terminado superando fácilmente los 20.000 euros.
Volkswagen quiere cambiar esa tendencia con un eléctrico que no pretende destacar por sus prestaciones, sino por su precio y practicidad. Un coche pensado para trabajar, hacer la compra o desplazarse diariamente sin grandes complicaciones.
La idea no es inventar una nueva categoría, sino recuperar una que prácticamente estaba desapareciendo.
Más pequeño que un Polo y pensado para gastar poco
El proyecto tiene su origen en el Volkswagen ID. EVERY1, el prototipo que anticipó su eléctrico de 20.000 euros. Su versión definitiva está prevista para 2027 y se situará por debajo del nuevo ID. Polo.
El prototipo presentado en 2025 mide 3,88 metros de longitud, ofrece 95 CV y anuncia 250 kilómetros de autonomía. Son cifras modestas, pero suficientes para cubrir buena parte de los desplazamientos cotidianos.
Las informaciones sobre su desarrollo apuntan a una posible batería LFP y mejoras de autonomía, aunque Volkswagen todavía no ha confirmado las especificaciones definitivas. Lo verdaderamente importante será mantener los costes bajo control.
España tiene mucho que decir en esta historia
Volkswagen ya ha convertido España en uno de sus principales centros industriales para producir eléctricos pequeños. Martorell fabrica el ID. Polo y el CUPRA Raval, mientras que Landaben, en Navarra, se encarga del ID. Cross y del Škoda Epiq.
La posibilidad de incorporar otro modelo a esta estrategia industrial resulta especialmente interesante. Compartir componentes, tecnología y proveedores podría ayudar a reducir los costes de producción, algo fundamental para alcanzar un precio inferior a 20.000 euros.
Por ahora, la fabricación española es una posibilidad, no una decisión confirmada. Volkswagen todavía debe determinar dónde resulta más rentable producir su eléctrico más pequeño.
El precio será su mayor desafío
La marca alemana no estará sola. Renault prepara un Twingo eléctrico asequible, mientras fabricantes como BYD y Leapmotor están presionando cada vez más en los segmentos económicos.
Volkswagen, sin embargo, ya tiene una referencia dentro de su propia gama. El Volkswagen ID. Polo eléctrico ya se anuncia en España desde 17.900 euros, aunque esa tarifa está condicionada por las ayudas y promociones aplicables.
Por eso, conseguir que su futuro modelo de acceso cueste menos de 20.000 euros sin depender de subvenciones sería especialmente importante. La diferencia entre un precio de catálogo asequible y otro que exige descuentos puede determinar su verdadero éxito comercial.
Quizá el futuro de Volkswagen esté en volver al pasado
Durante años, la industria ha intentado convencernos de que el futuro pasa por coches más grandes, potentes, tecnológicos y caros. Pero millones de conductores siguen necesitando algo mucho más sencillo.
Un automóvil práctico, eficiente y que puedan pagar sin comprometer buena parte de sus ingresos.
Volkswagen construyó su reputación precisamente sobre esa idea. Si consigue recuperarla con un eléctrico de menos de 20.000 euros, quizá su mayor avance no sea una nueva batería ni una pantalla más grande, sino volver a fabricar un coche verdaderamente para el pueblo.