MODO ECO

¿Utilizas siempre el modo ECO? Estas son las situaciones en las que puede ser contraproducente

Es útil en ciudad o al mantener una velocidad constante, pero conviene desconectarlo al adelantar, incorporarse a vías rápidas o subir pendientes.

El modo ECO no siempre es la mejor opción para ahorrar combustible y utilizarlo de forma incorrecta puede terminar afectando al funcionamiento del vehículo. Este ajuste resulta especialmente útil en ciudad, con tráfico moderado, en zonas llanas o cuando se circula a velocidad constante, donde no es necesario exigir demasiado al motor.

Sin embargo, no es recomendable utilizarlo cuando se necesita una respuesta rápida del vehículo, como al incorporarse a una vía rápida o realizar un adelantamiento. Tampoco cuando el coche va muy cargado o se circula por carreteras de montaña, ya que el motor puede verse obligado a trabajar con mayor esfuerzo para superar las pendientes.

Un uso continuado e inadecuado del modo ECO puede favorecer la acumulación de carbonilla y, en los motores diésel, llegar a saturar los sistemas anticontaminación. Esto puede acabar provocando averías importantes y costosas. Por eso, conviene utilizar este ajuste electrónico en las situaciones para las que realmente resulta adecuado y evitar exigir al motor cuando se necesita toda su capacidad.