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Los especialistas utilizan análisis serológicos capaces de detectar anticuerpos específicos frente al virus.
El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius ha puesto el foco sobre una infección poco frecuente y difícil de identificar en sus primeras fases. La enfermedad, confirmada por la OMS como causada por la cepa de los Andes, comenzó a levantar sospechas cuando varios pasajeros desarrollaron síntomas respiratorios graves tras presentar previamente un cuadro similar al de una gripe.
Los primeros signos de la infección suelen ser fiebre, cansancio intenso, dolores musculares, dolor de cabeza, náuseas o vómitos. En algunos pacientes también aparecen mareos, escalofríos o molestias abdominales.
Un pasajero holandés de 70 años fue el primero en enfermar. Comenzó a presentar síntomas como fiebre, cefalea y diarrea leve el 6 de abril, desarrolló dificultad respiratoria el 11 de abril, y falleció a bordo ese mismo día, según la OMS. La esposa del holandés, quien falleció días después, presentaba síntomas gastrointestinales cuando acompañó los restos de su marido a tierra.
El hantavirus puede tardar entre una y seis semanas en manifestarse tras la exposición al virus. En los casos más graves, la enfermedad progresa rápidamente y provoca dificultad respiratoria, presión arterial baja y acumulación de líquido en los pulmones, una complicación conocida como síndrome pulmonar por hantavirus.
Para confirmar la infección, los especialistas utilizan principalmente análisis serológicos capaces de detectar anticuerpos específicos frente al virus. Las técnicas más habituales son el ELISA y la inmunofluorescencia indirecta, que permiten identificar la respuesta inmunitaria del paciente incluso desde los primeros días de la enfermedad.
Además, los laboratorios también emplean pruebas como la PCR, una técnica que detecta directamente el material genético del hantavirus en muestras de sangre o tejidos.
Los expertos recuerdan que el diagnóstico temprano es fundamental, ya que no existe una vacuna eficaz ni un tratamiento específico contra el hantavirus. Por ello, reconocer rápidamente los síntomas y realizar pruebas de detección precoz puede ser clave para evitar complicaciones graves.