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De IDL a JFK: la curiosa historia detrás de los códigos de los aeropuertos
Hay más de 11.000 códigos de tres letras repartidos por el mundo. Te contamos el origen y la lógica detrás de los códigos de aeropuerto de todo el mundo.
Antes solo se veían en la tarjeta de embarque y en la etiqueta de la maleta, pero hoy los códigos de aeropuerto están en todas partes: fundas de móvil, camisetas, decoración e incluso cordones de zapatillas. Pero, ¿alguna vez te preguntaste cómo se eligen esas tres letras y para qué sirven realmente?
¿Qué es un código de aeropuerto?
Un código de aeropuerto es un geocódigo único de tres letras que identifica a un aeropuerto en concreto en cualquier parte del mundo. Estos códigos los asigna la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) y actualmente existen cerca de 11.300 en su directorio oficial. No se usan solo para aeropuertos: también identifican helipuertos, estaciones de tren y de autobús.
El sistema se introdujo en la década de 1930, aunque originalmente los códigos tenían solo dos letras. A medida que crecía el número de aeropuertos en el mundo, en los años 40 se pasó a tres letras, el formato que se mantiene hasta hoy. Según explica la propia IATA, estos códigos universales son esenciales para que los sistemas de reservas, programación de vuelos, venta de billetes y documentación de carga "hablen el mismo idioma" en todo el planeta.
¿Cómo se elige cada código?
Cada año se asignan entre 40 y 50 códigos nuevos. El procedimiento habitual es tomar las tres primeras letras del nombre de la ciudad o el aeropuerto. Si esa combinación ya está en uso, se busca otra que, en la medida de lo posible, empiece por la misma letra.
Es el caso de Ámsterdam-Schiphol (AMS), Fráncfort (FRA) o Dublín (DUB). El aeropuerto de Dubái, en cambio, no pudo quedarse con DUB porque ya estaba ocupado, así que terminó con DXB, un código que, lejos de ser un problema, se convirtió en su sello: hoy el aeropuerto es conocido mundialmente por esas tres letras, igual que ocurre con JFK en Nueva York o LAX en Los Ángeles.
Otros códigos, en cambio, provienen directamente del nombre completo del aeropuerto, como el Charles de Gaulle de París (CDG) o el Arlanda de Estocolmo (ARN).
Las excepciones a la regla
Canadá es uno de los grandes casos particulares: la mayoría de sus aeropuertos importantes tienen códigos que empiezan por Y. La razón se remonta a un sistema anterior de dos letras, al que se añadía una Y al principio si la zona contaba con estación meteorológica. Así es como surgieron códigos como YOW (Ottawa) o YVR (Vancouver).
¿Por qué cambian los códigos?
La IATA asegura que los códigos "se consideran permanentes y casi nunca cambian", pero en el último año se registraron unos 750 cambios en todo el mundo.
Un ejemplo es el del aeropuerto Don Mueang, en Bangkok: originalmente se llamaba Bangkok International Airport y usaba el código BKK. Cuando la ciudad inauguró el aeropuerto de Suvarnabhumi en 2006, este pasó a quedarse con el código BKK, mientras que Don Mueang adoptó DMK.
Otro caso conocido es el del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, que originalmente se llamaba Idlewild Airport y tenía el código IDL. Tras el asesinato del presidente John F. Kennedy en 1963, el aeropuerto pasó a llevar su nombre y adoptó el código que hoy todo el mundo reconoce: JFK.