GRANDES DESTINOS
7 destinos que sorprenden incluso a viajeros empedernidos que creen haberlo visto todo
Estos siete lugares dejan sin palabras a quienes se atreven a visitarlos, son únicos y excepcionales ¿has estado ya en alguno de ellos?
Que nuestro planeta es un auténtico espectáculo lo sabemos pero hay quien, tras años de viajes y lugares, empieza a tener la sensación de haberlo visto todo, de que nada ya puede sorprenderle; ahora bien, es solo una sensación, la realidad es que si algo hay en el mundo son lugares que sorprenden incluso a quienes viven con la sensación de haberlo visto todo y de haber perdido por el camino su capacidad de asombro y sorpresa; de entre los cientos de lugares que podríamos poner como ejemplo nos quedamos con estos siete:
Socotra, en Yemen
El de la isla de Socotra, a unos 350 kilómetros de Yemen, es uno de los paisajes más raros del mundo ¿y a qué debe su aspecto peculiar? Sin duda a la flora de la zona, en particular a los árboles de sangre de dragón aunque no solo (también árboles botella, dunas gigantes, cuevas de piedra caliza…). Además esta isla recibe poco turismo por lo que sus playas son prácticamente vírgenes y suelen estar desiertas.
Salar de Uyuni, en Bolivia
Con sus 10.000 kilómetros cuadrados, es el mayor desierto de sal del mundo y, tras la temporada de lluvias, pasa de ser un desierto de sal a convertirse en un gran espejo que refleja el cielo y nos regala imágenes realmente espectaculares: aquí hay hoteles construidos con bloques de sal y aquí está la isla Incauhuasi, cubierta de cactus gigantes. Tanto los amaneceres como los atardeceres son aquí todo un espectáculo.
Raja Ampat, en Indonesia
El de Raja Ampat es un ecosistema marino, uno de los que atesora mayor biodiversidad del mundo, es de hecho un archipiélago de belleza deslumbrante. Son más de 1.500 islas e islotes los que componen este particular archipiélago que está, además, en el llamado Triángulos de Coral, una de las regiones con mayor biodiversidad marina del planeta. Aquí descubrirás arrecifes intactos, miles de especies de peces, tiburones de arrecife, tortugas… y miradores sobre islotes kársticos donde no podrás dejar de hacer fotos.
Svalbard, en Noruega
Svalbard es tierra de glaciares, fauna ártica, sol de medianoche, noche polar… Este rincón europeo está más cerca del Polo Norte que del viejo continente y en su capital, Longyearbyen, está prohibido morirse (todas las personas con riesgo vital o hayan fallecido son trasladas a Noruega para que sean inhumadas allí); en Svalbard hay más osos polares que habitantes, en invierno su cielo se llena de auroras boreales y en verano hay sol de medianoche.
Parque Nacional de Lençóis Maranhenses, en Brasil
Las lagunas color turquesa entre dunas blancas que forma este Parque Nacional son también uno de los paisajes más sorprendentes del mundo. El mejor momento del año para visitar este parque nacional es ahora, entre los meses de junio y septiembre, porque es ahora cuando las lagunas alcanzan su nivel máximo de agua y en algunas de ellas se permite el baño. En realidad este paisaje es una estampa de dunas blancas hasta que el agua queda atrapada entre las dunas y crea el que es uno de los paisajes más sorprendentes del mundo.
Wadi Rum en Jordania
Quienes viajan a Wadi Rum nunca olvidan la imagen del cielo estrellado sobre el desierto, sobre un paisaje de roca roja que es, además, un escenario de cine de primera. Si eres de los que sueña con viajar a Marte aunque sabes que tus pies no pisarán el planeta rojo, Wadi Rum podría hacerte sentir que has volado a él. Puedes recorrer el desierto en 4x4, dormir en un campamento beduino y ver amanecer entre las dunas del desierto.
Islas Feroe, Dinamarca
Sus acantilados, cascadas que caen al mar e islotes sorprendentes como el de Drangarnir, además de sus pequeños pueblos, componen un espectáculo inolvidable en el Atlántico Norte. Es verdad que las Islas Feroe sen tan espectaculares como Islandia pero reciben menos turismo así que sus paisajes se desvelan más brutales y naturales y se disfrutan a placer sin masificaciones de ningún tipo. 18 son las islas que forman este archipiélago entre Islandia, Noruega y Escocia y, si te animas a visitarlas, haz con cuidado la maleta porque aquí el clima es de lo más cambiante (el mismo día puedes pasar del sol a la lluvia, la niebla y el viento).