NORUEGA
Descubre la Iglesia de Santa María de Bergen, el edificio más antiguo de la ciudad noruega
Viajamos hasta Bergen, en Noruega, para conocer la sorprendente historia que esconde su Iglesia de Santa María.
En pleno corazón de Bergen se encuentra un templo que ha resistido incendios, cambios de siglo e, incluso, transformaciones urbanas… Y todo sin perder su esencia. Nos referimos, como no podía ser de otra manera, a la Iglesia de Santa María, o Mariakirken en noruego. Se trata de la construcción conservada más antigua de toda la ciudad, por lo que es un testimonio del arte románico que llegó a Noruega a través de rutas comerciales y religiosas europeas.
Iglesia de Santa María de Bergen, a través de su historia
Los historiadores sitúan el inicio de las obras entre los años 1130 y 1170, en pleno auge del estilo románico, que por entonces dominaba la arquitectura de Bergen. Hay que tener en cuenta que esta corriente artística no nació en suelo noruego, sino que fue importada desde Alemania y desde Lund, ciudad que en aquella época pertenecía a Dinamarca y albergaba el arzobispado del que dependía Noruega.
Es importante mencionar que la vida del templo no fue tranquila desde sus inicios. En 1198 y de nuevo en 1248, la iglesia ardió junto con buena parte de la ciudad. Fue precisamente después de ese segundo incendio cuando se aprovechó para ampliar el coro, añadiendo elementos góticos que conviven hasta hoy con la estructura románica original.
Durante siglos, además, el templo tuvo un papel muy particular. Y es que, entre 1408 y 1766, sirvió como parroquia para los comerciantes alemanes de la Liga Hanseática asentados en Bergen, lo que le valió el sobrenombre de Iglesia Alemana. Con la decadencia de la Hansa, pasó a manos del rey de Noruega y, desde el año 1874, funciona como una parroquia ordinaria más.
Iglesia de Santa María de Bergen, a través de sus características
Construida en esteatita, este impresionante templo sigue el esquema de basílica clásico: una nave central más elevada flanqueada por dos naves laterales de menor altura. Hay que hacer hincapié en que los pilares y las arcadas marcan la separación entre ellas, mientras que en los muros superiores se abre un triforio que deja pasar la luz, aunque el edificio carece de claristorio. En la fachada occidental destacan dos torres gemelas rematadas por chapiteles piramidales, y de los cuatro portales de acceso sobresale el del sur, considerado el más ricamente decorado del románico noruego, con motivos vegetales y pequeños leones tallados en los capiteles.
En el interior, encontramos uno de los tesoros del templo. Nos referimos, como no podía ser de otra forma, a un retablo tríptico realizado probablemente en Lübeck a finales del siglo XV, considerado entre los más bellos de Noruega. Abierto, muestra a la Virgen con el Niño rodeada de San Olaf, San Antonio, Santa Catalina de Alejandría y Santa Dorotea, además de las esculturas de los doce apóstoles en los laterales. Cerrado, en cambio, revela escenas del nacimiento de Jesús inspiradas en las revelaciones de Santa Brígida. ¡Es sencillamente espectacular!
Eso sí, no menos llamativo es el púlpito barroco, donado en 1676 por un comerciante alemán. Su madera tallada incorpora un material tan exótico como caparazón de tortuga, y sus pinturas representan virtudes personificadas en figuras femeninas, en una pieza que los expertos atribuyen a un posible origen holandés. Así pues, si estás pensando en poner rumbo a Bergen, no dejes pasar la oportunidad de acercarte hasta la Iglesia de Santa María. ¡No te dejará indiferente!