MALTA
Malta, con sus 300 días de sol al año, goza de un largo verano que podemos disfrutar de principio a fin.
El clima es esencial a la hora de disfrutar de las actividades al aire libre en cualquier destino y a Malta, indudablemente, le acompaña, es de hecho perfecto para disfrutar de un entorno natural isleño dominado por imponentes acantilados, senderos costeros con vistas, aguas tan mediterráneas como tranquilas, grutas marinas… y todo ello entre dos islas: la más grande del archipiélago (Malta) y la que pasa por ser la más bonita (Gozo). ¿Y cómo puedes disfrutar de todos estos paisajes? Turismo activo mediante.
Cálzate tus zapatillas más cómodas y disponte a descubrir el paisaje maltés sea cual sea tu estado de forma, paso a paso, sin ningún tipo de exigencia desmedida ni riesgo inesperado; rutas como la que discurre en el entorno de los acantilados Dingli te permitirán disfrutar de unas vistas al mar espectaculares y caminos como los que recorren la Reserva Natural de Majjistral te permitirán descubrir la fauna y flora autóctonas.
Hay más rutas, por supuesto, pero estas dos en particular son perfectas para los viajeros más tranquilos y menos dispuestos al deporte y la aventura.
Si prefieres rodar en bicicleta a caminar en Malta no te faltarán rutas que recorrer: en la isla de Malta podrás disfrutar de dos grandes rutas perfectamente señalizadas, la del Suroeste que va de Rabat a los acantilados de Dingli y la Gruta Azul pasando por lugares emblemáticos como los jardines de Buskett y la del Noroeste que parte de Mdina y llega a las espectaculares playas de Golden Bay y Ghajn Tuffeha pasando por localidades como Mgarr y Mosta.
No son rutas especialmente largas y se pueden recorrer a placer, cada una de ellas, en un día.
Dado que estamos en un archipiélago, verlo y disfrutarlo desde el mar se nos antoja una gran idea y si lo tuyo es el kayak seguro que ya estás pensando en recortar así las costas maltesas. ¿Los mejores lugares de Malta para práctica del kayak? Xlendi y Marsalforn, en la isla de Gozo, y la bahía de Hondoq porque desde allí podrás aventurarte a conocer la costa norte de la isla.
Esos lugares además de St. Paul’s Bay y Golden Bay en la isla de Malta porque allí se pueden recorrer diferentes itinerarios aptos para todos los niveles (incluso para principiantes).
La costa de la isla de Malta y la de Gozo son perfectas para la práctica del snorkel y no solo porque sus aguas sean cristalinas, que lo son, sino por la riqueza del fondo marino maltés; la bahía de St. Peter’s Pool es un enclave perfecto para disfrutar del snorkel por sus formaciones rocosas y sus piscinas naturales mientras que la bahía de Dwjra y la zona de Xlendi son, ya en Gozo, lugares imperdibles para gozar del snorkel por sus cuevas y arrecifes.
Claro que después de tanta actividad querrás, también, descubrir Malta por la boca y reponer fuerzas y, en función de dónde estés, podrás hacerlo de una manera diferente: en los restaurantes del bonito puerto de Marsaxlokk se degusta el lampuki (pescado), Mdina es particularmente famosa por sus pastelerías en las que podrás descubrir a qué saben los pastizzi dulces o saldados, Gozo sabe a queso, concretamente a queso Gbejniet y no solo podrás degustarlo sino también visitar alguna quesería y conocer su proceso de elaboración.