ENOTURISMO
7 pueblos que maridan de escándalo con una escapada otoñal
Si quieres viajar para comer de cine y maridar de escándalo en otoño, elige uno de los siete destinos que te recomendamos a continuación.
Elegimos 7 aunque podríamos elegir 70 pueblos en los que se come tan bien como se marida y que son, además, un estupendo destino de otoño; no hay buen vino que se disfrute plenamente si no se marida bien y en estos siete pueblos podrás hacerlo y, además, disfrutar de una escapada de otoño espectacular ¿cuál elegir para escaparte un fin de semana cualquiera de otoño? Nuestra recomendación es que elijas plato o vino y te dejes llevar a cualquiera de estos 7 destinos:
Almendralejo: migas extremeñas, caldereta de cordero, vinos DO Ribera del Guadiana y DO Cava
Almendralejo, Tierra de Barros, es un destino imperdible para los amantes del buen vino porque aquí se catan los vinos DO Ribera del Guadiana y también DO Cava para los amantes de los vinos espumosos; además estos vinos maridan divinamente con los productos locales así que el goce gastronómico, en Almendralejo, está asegurado: jamón y embutidos ibéricos de bellota con quesos extremeños, caldereta de cordero y migas, platos típicos de la zona, la famosa Torta del Casar o la dela Serena, que son quesos famosos por su cremosidad y, de postre, dulces de higo.
No olvides visitar el Museo de las Ciencias del Vino, el Palacio de Monsalud y el yacimiento prehistórico de Huerta Montero; eso además de disfrutar a placer y con mucha calma de un paseo por el centro histórico de esta popular localidad extremeña, Almendralejo.
Toro: arroz a la zamorana o carnes asadas con vino DO Toro
Son famosos los vinos de Toro pero ¿sabes con qué maridan de escándalo? Con la gastronomía local, claro: arroz a la zamorana, que se prepara con carnes de cerdo, lechazo asado y otras carnes a la brasa, embutidos zamoranos, quesos elaborados con leche de oveja y también legumbres, ricos platos de cuchara, entre otros productos de la huerta.
De Toro no te puedes perder la Colegiata de Santa Maria la Mayor, famosa porque conserva un pórtico con su policromía original, el Alcázar y el paseo del Espolón con sus espectaculares vistas sobre el Duero, iglesias mudares y por supuestos las bodegas locales que cuentan la historia vinícola de Toro.
Peñafiel: lechazo asado en horno de leña y quesos castellanos con vinos DO Ribera del Duero
Peñafiel es un pueblo castellano que suena a vino y sabe rico gracias a sus bodegas de la DO Ribera del Duero y a bocados de lo más sabroso como el lechazo asado en horno de leña, que es el plato estrella de la zona, las mollejas y chuletillas de lechazo, morcilla, embutidos y los famosos quesos castellanos y setas y guisos de temporada. Todo ello maridado con tintos de Tempranillo y vinos jóvenes.
Si quieres beberte y comerte Peñafiel aprovecha el viaje para conocer su castillos, donde está además el Museo Provincial del Vino, la Plaza del Coso que es uno de los lugares más populares de Peñafiel y por supuesto las bodegas además de las iglesias y conventos que también se pueden visitar.
Cangas del Narcea: pote asturiano y vinos DOP Cangas
Asociamos, casi sin pensarlo, Asturias y la sidra pero también es tierra de vino y en ese sentido Cangas del Narcea, con sus vinos DOP Cangas, es un destino más que interesante y muy sabroso: aquí podrás disfrutar del pote asturiano con berza, patatas y compango, embutidos locales, carnes de vacuno asturiano, platos de caza aprovechando que estamos en temporada y quesos además de productos de la huerta propios del otoño. Todo ello maridado con tintos o blancos DOP Cangas y por supuesto también con sidra asturiana.
Además hay algunas visitas turística de gran interés que puedes disfrutar aprovechando que eliges Cangas del Narcea para disfrutar de un festín asturiano: El Museo del Vino, el monasterio de San Juan Bautista de Corias, que es hoy un Parador Nacional, el casco histórico y los barrios tradicionales d ella localidad y algunos lugares imperdibles del entorno de este pueblo asturiano como el bosque de Muniellos (ten en cuenta que el acceso está regulado y hay que reservar con tiempo).
Briones, patatas a la riojana, chuletillas al sarmiento y vinos DO Rioja
Briones es una villa histórica junto al valle del Ebro que sabe rica a rabiar: a patatas a la riojana, a chuletillas de cordero al sarmiento asadas con ramas secas de vid, caparrones entre otros guisos de legumbres tan propios del otoño e invierno y platos de setas y carnes y embutidos de temporada; maridando siempre el menú con tintos de La Rioja, también garnachas.
Hay además varias visitas que disfrutarás si viajas a Briones: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la plaza de España, el Palacio del Marqué s de San Nicolás y las calles bordeadas por calles solariegas, los restos de las murallas, el torreón con vistas al valle y el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, a las afueras de Briones.
Molinaseca, cocina berciana y vinos DO Bierzo
Molinaseca es un destino clásico de otoño porque El Bierzo es una fiesta gastronómica en esta época del año: del bolillo del Bierzo con cachelos y repollo a quesos, cecina y otros embutidos pasando por los pimientos asados del Bierzo, las castañas, las setas, los platos de caza cuando toca y frutas como la manzana peineta y la pera conferencia del Bierzo. Y sí, todo esto marida de escándalo con los vinos DO Bierzo, tintos de mecía y blancos de godello.
Y si eliges Molinaseca hay algunas visitas que no puedes dejar de hacer: el puente de los Peregrinos sobre el río Meruelo, que es probablemente la imagen más característica de esta localidad berciana; la calle Real y las casas tradicionales del casco histórico, paisajes de castaños y, a poca distancia de Molinaseca, Las Médulas, las antiguas minas de oro romanas.
Cambados: marisco y vino DO Albariño
¿Eres más de productos del mar que de la tierra? ¿Más de blancos que de tintos? Entonces Cambados es tu pueblo porque allí podrás disfrutar de almejas, mejillones, berberechos, vieiras y otros mariscos de la ría, también centolla, decoras o pulpo en función de la temporada, pescados… todo ello maridado con los vinos de las Rías Baixas: marisco y Albariño es un maridaje perfecto y Cambados es el mejor lugar del mundo para disfrutarlo.
Además Cambados es un pueblo con mucho que ver, no solo que catar y degustar: la plaza el Pazo de Fefiñáns, las ruinas de Santa Maria de Dozo y su cementerio, el barrio marinero de Santo Tomé y la Torre de San Sadurniño, el mirador de A Pastora desde el que disfrutar de las mejores vistas de la ría de Arousa y por supuesto también el Museo Etnográfico y del Vino. Es verdad que la temporada alta de Cambados es el verano pero en otoño, con menos gente, se disfruta con más tranquilidad (y sabe, igualmente, de escándalo).